El Arahal, en la posada del Lucero

junio 3, 2009

Siendo Arahal un cruce de caminos, me ha interesado siempre la forma en que el viajero pasaba o llegaba. Dejando a un lado el habitual viaje a pie, propio del siglo XVIII y anteriores, escribo aquí de los medios utilizados en el siglo XIX, el de la revolución de las comunicaciones a partir de la Guerra de Independencia, que culmina con la llegada del ferrocarril en 1860. Es la época en que los medios de transporte se multiplican. En ese breve periodo de tiempo los viajeros empezaron a utilizar numerosa variedad de vehículos. Podemos distinguir de dos y de cuatro ruedas. En la primera nos encontramos calesas, calesines, tartanas, birlochos, carabaes, etc., En la segunda, coches, berlinas, góndolas, faetones, galeras, etc. Sin olvidar la diligencia, que empezó a funcionar en 1816. Veamos los de más uso público.

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Arahal tenía un servicio de galera semanal que salía de Sevilla: “…desde Sevilla salían cinco mensajerías para Madrid y otras cuatro semanales para Jerez y Cádiz. Había una galera quincenal para Granada y Badajoz; dos cada semana hacia Osuna, Carmona, Ecija y Utrera; semanal para Estepa, el Arahal, Marchena, Córdoba y Huelva; dos carros semanales a Córdoba y uno a Carmona, aparte del ómnibus bisemanal de Utrera y el semanal, durante el verano, a Huelva.” (1) La galera era un carro grande de cuatro ruedas, sin muelles, ordinariamente con cubierta o toldo de lienzo fuerte. En ella los pasajeros se acomodaban sentados o echados, dispuestos a pasar el tiempo que hiciera falta, tapados por las cortinas de lienzo o esparto. Podían caber más de quince personas tendidas, acompañadas de sus comidas y útiles para el viaje. Esta verdadera casa rodante era el medio utilizado en los caminos secundarios, en un nível inferior a la diligencia.

Había también galeras y góndolas desde Granada: “…Granada contaba con empresas que hacían servicios hasta Málaga en galeras y en góndolas de 11 asientos; galeras y góndolas de ocho asientos partían para Almería y otras galeras para Loja, Archidona, Alameda, Osuna, Arahal, Sevilla, Antequera y Ronda” (2). La góndola, más rápida y cómoda que la galera, estaba tirada por 7 u 8 mulas y contaba con 12 o 14 asientos.

diligencia22

El uso de la diligencia a principios del siglo XIX supone la organización racional de los viajes. El trayecto se hacía más corto (veintitantas leguas al día), más cómodo y seguro, con tarifas establecidas y reducidas y con una red comercial de horarios y paradas fijas. En 1854, los recorridos diarios eran de  unas 36 leguas (200 kilómetros); podían caber hasta 22 viajeros en las grandes. El precio era de 3 a 5,63 reales/ legua en primera clase, berlina, y de 1,20 a 3,26 reales/legua en cuarta clase, imperial.

tabla de viajespequena

En una tabla de itinerarios que aparece en el Diccionario de Pascual Madoz se puede apreciar el protagonismo de las diligencias y sus paradas en grandes ciudades. La galera ocupa un segundo lugar, cuando el recorrido es de menor importancia. En la tabla aparece Arahal con una galera semanal, señalando  la venta de billetes en Sevilla, que se realizaba en la posada del Lucero.

Además del transporte de viajeros relativo a Arahal, encuentro información del de mercancías o alimentos. El pescado a veces venía por la ruta de Ronda a Cártama, desde Estepona y la costa hasta la campiña sevillana: “donde viene el pescado de Estepona a Ronda, Osuna, Morón, Marchena, Arahal y Utrera…” (3)

Al estudio de medios de transporte hay que añadir el de los caminos y carreteras, que se servían de antiguos trazados, pero desiguales y erráticas, tortura de viajeros en la mayoría de los casos. Y la seguridad de los caminos. Es la época de salteadores y bandoleros, producidos, según los historiadores, por las guerras de la época, en especial las carlistas.  Los ejércitos “desocupados” se convirtieron en manadas de salteadores en los caminos. Sin estos dos aspectos el estudio de los transportes decimonónicos queda incompleto.

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Referencias bibliográficas

(1) El sistema de comunicaciones en España, 1750-1850 de Santos Madrazo. (2) Idem, obra citada. (3) Idem, obra citada.

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Imágenes:

Arriba, dos galeras, una cubierta para viajeros y otra sin toldo para mercancías. Debajo, una diligencia, funcionando aún a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Debajo, tabla de recorridos e itinerarios de viajes en Sevilla según el Diccionario Geográfico de España de Pascual Madoz, 1849.

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Una respuesta to “El Arahal, en la posada del Lucero”

  1. Encarnación Mª García García Says:

    Mi bisabuelo (padre de mi abuela materna Mercedes )se llamaba Salvador Rodríguez,y en Utrera era también conocido por Salvador el de los coches.Tenía la linea de diligencias Utrera-Sevilla de principios de siglo XX (Mi abuela nació en 1905,era la mayor de los tres hermanos,después mi tio abuelo Salvador y la “tita” Dolores que murió en 2003).Al final un socio le propuso reconvertir la linea a autobuses, en la actualidad son “Los Amarillos”,pero él no quiso esa modernidad y siguió con sus negocios de campos y caballos.La casa de C/González Nandín tenía detrás las cuadras y comederos para caballos,allí nacimos mis hermanos y yo y mis primos.Espero serle de utilidad y quizás pueda facilitarme más datos de esta ruta. Gracias


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