Archive for marzo, 2011

La era

marzo 23, 2011

No hace mucho, Arahal estaba rodeada de eras por todos sus costados. Las eras de las faenas agrícolas veraniegas, donde reinaba el sol de la canícula de agosto. Con el tiempo, esos lugares han sido ocupados por cimientos de edificios y casas adosadas. ¿Cómo olvidar ese mundo agrícola de Arahal, con sus aperos y trabajos hoy desconocidos? La principal faena que se realizaba allí era la trilla y los mejores dias para hacerla, los de calor seco con airecillo del norte por la mañana, que facilitaba la tarea de aventar la parva.

La era se colocaba en terrenos limpios y firmes donde poder faenar bien la cosecha de cereales después de la siega. Eran característicos esos espacios circulares, acompañados de su sombrajo, que los mulos recorrían dando vueltas infinitas sobre la parva, removiendo y desgranando la mies.

El proceso era laborioso. La mies, una vez segada, se llevaba al lado de la era, formando montones altos, de unos 3 metros, que se construían con las espigas dando al exterior, procurando que si llegaba la lluvia, resbalase sin empapar el trigo. De estos montones se iban extrayendo los haces y se esparcían por la gran circunferencia de la era, rellenándola de afuera para adentro hasta conseguir cubrir todo el espacio. Luego, con las horcas se deshacían los haces, es decir, se “volvía la parva”, haciendo una explanada uniforme.

Y empezaba la trilla. En la era había una labor en equipo, con un principal que organizaba las faenas. Primero los mulos eran acostumbrados a girar en círculo, para lo que se les ponía una collera y se les hacía trotar sujetándolos con una cuerda larga desde el centro. Esto también servía para aplastar la parva. Después se enganchaban dos mulos al trillo, una antiquísima herramienta de origen romano, consistente en un tablón provisto de trozos de pedernal o cuchillas de acero encajadas en su cara inferior, para triturar la mies. El trillo empezaba a dar vueltas en semicírculo procurando que en los giros pasase siempre por el centro. Las vueltas terminaban cuando el trillador veía la parva suficientemente molida. Era una imagen característica, la del agricultor sobre el trillo, haciendo crujir el látigo y acompañado de cantares para animar a los mulos. En muchos lugares de España existía un cancionero de siega, que se oía en medio del sopor veraniego.

Después de la trilla, la parva resultante se volvía primero con la horca y luego con la pala, para que el grano cayera boca arriba y perdiera la raspa. Y luego se aventaba, que era tirar la parva con la horca en contra del viento, haciendo que se separase el grano de la paja.

Se comenzaba a aventar primero con la horca y luego con la pala. Con ésta, se daban varias pasadas echando el grano al aire, hasta conseguir un montón de trigo homogéneo. Se terminaba pasándo el trigo por la criba con un aro de madera y alambre que dejaba caer el grano al suelo y retenía desperdicios y granzones.

El grano, una vez limpio, se envasaba en los costales con la cuartilla y se llevaba al soberao o al almacén. Allí se guardaba y si quedaba amontonado, lo cubrían para que no le penetrara el aire y se picara, produciéndole la palomilla o gorgojo, tras lo cual no servía ni para la sementera.

.

.

Algunos aperos de la era. Falta el principal, el trillo.

1 y 2.- horca de madera; 3, 4 y 5.- bieldos; 6 y 7.- palas de madera para volver la parva; 8.- cuartilla, celemín; 9.- criba, ceranda.

.

.

.

Bibliografía:

– “Agricultura elemental” de Julián González de Soto. Imprenta de José María Alonso, 1849.

– “Diccionario de Agricultura práctica y Economía Rural”. Imp. de Luis Garcia, 1855 .

.

.

Juan García Valero

marzo 3, 2011

Arahal tiene en el siglo XVIII un importante autor de romances, tan popular entonces como desconocido ahora. Este escritor, deseando dejar constancia de su procedencia, firmaba como “hijo” o “vecino de la Villa de Arahal”, el único dato que prácticamente conocemos de él.

Su nombre es Juan García Valero (escrito Valeros en algunas obras) y, como otros autores que cultivaron el mismo género, hay que esforzarse para encontrarlo en la complicada bibliografía de la literatura de cordel. Ésta se llama así por el aspecto material de sus obras, los pliegos de cordel, hojas de papel atadas a una cuerda, que forman un cuadernillo de pocas páginas con destino al consumo popular.

El pliego de cordel es un romancero vulgar existente desde muy antiguo, que continúa siendo importante en la época dieciochesca de Juan García Valero. Luego, empezó a ser combatido por la Ilustración en los reinados de Carlos III y Carlos IV, como vemos en una real cédula de 1767 declarando “ofensivos y perturbadores de la tranquilidad pública” los romances de ciegos y coplas de ajusticiados (1). Una medida típica del reinado de Carlos III que no se cumpliría a rajatabla y que tampoco impediría que los pliegos perduraran en el XIX y llegaran al XX.

Como género literario, su calidad estética es discutible, mostrando características formales y temáticas propias de la literatura popular de consumo masivo. Su valor sociológico es, sin embargo, evidente, y tuvo importancia como propagador del romancero medieval. Las obras que surgen en los pliegos de cordel contienen todos los temas -históricos, novelescos, festivos o religiosos-, aunque su éxito popular residía en incluir la vulgaridad, la violencia o los detalles morbosos. Se presentaban con grandes ilustraciones grabadas con una técnica expresionista como es la xilografía, que servían como atracción para un público muchas veces analfabeto.

El autor de Arahal es uno de los más destacados en este grupo de versificadores de gran aceptación popular, como el jerezano Lucas del Olmo Alfonso, Diego de la Cruz, Eugenio Gerardo Lobo, Domingo Máximo Zacharías, Gregorio Carrasco y otros. Sus pliegos de cordel eran vendidos por todos los rincones de España, manteniendo vivos en el alma popular un recuerdo de lo que fué la comedia de Lope, Calderón, Moreto, Tirso y tantos otros.

De Juan Garcia Valero sabemos poco, por no decir nada, sólo ese “hijo de Arahal” que ostenta en la portada de sus obras. Tuvo que nacer a finales del siglo XVII pues se conocen obras suyas a comienzo del siglo siguiente (2). Sus obras circulan abundantemente durante el XVIII y el XIX de manos de diversos impresores e imprentas (Valencia, Córdoba, Málaga, etc.), en una época en que la inexistencia de derechos de autor facilitaba la reedición, siguiendo el antojo de cualquier editor.

Una de las obras más conocidas de Juan García Valero es la que reproduzco aquí, que puede servir de ejemplo para todas las demás: “Relación nueva de muger. La vengada madrileña”. El título antepone la palabra “nueva”, ardid típico de todas estas obras y que los impresores usaban para facilitar la venta. En este caso es una reedición de una imprenta de Córdoba, la de Don Rafael García Rodríguez, situada en la calle de la Librería de esa ciudad. Es de 1805, cuando García Valero ya llevaría muerto mucho tiempo. Tiene cuatro páginas, en formato cuartilla, salidas de la doblez de un pliego. Encima del título vemos el grabado xilográfico característico.

Como ejemplo de la difícil localización de nuestro autor, vemos esta reseña que corrige el error que da como anónima una obra suya. Su autor, Carlos Ramirez de Arellano, se refiere aquí al tomo X de la Biblioteca de Autores Españoles: “Cátalogo de romances, relaciones y otras poesías populares impresas en pliego suelto” (1854). La obra dada por anónima de García Valero es “Diálogo entre galán y dama cuyo título es: Cobrar la fama es nobleza”. (La reseña apareció en la Revista de Instrucción Pública, Literatura y Ciencias, 1860-61)

Otro error encontramos en esta entrada bibliográfica de una obra de García Valero. En ella se escribe mal el nombre del pueblo: Harabal por Arahal. Aparece en el “Romancero popular del siglo XVIII” de Francisco Aguilar Piñal, que señala el error con un “sic”. Aguilar Piñal se ha ocupado extensamente de los pliegos de cordel sevillano, así como del escritor arahalense, del que dice: “García Valero debió de nacer en el siglo XVII pues algunas de sus composiciones datan de principios del XVIII”.

.

.

Algunas obras de Juan García Valeros, por orden cronológico de edición. Las cuatro primeras son de 1760 y están en la British Library de Londres. Las siguientes, en la Biblioteca Nacional, siendo la última de 1805 y la reproducida aquí.

1.- “Crítico discurso y nueva relación, en que se refiere como en la discreta Syria se ha descubierto una Gruta, donde la discreta Anaxarte es Maestra del Amor, etc.” Impreso en Valencia (¿?) en 1760. British Library.

2.- “Nueva Relacion entre dos, galan, y dama, cuyo titulo es: Cobrar la fama es nobleza, y desempeñar su agravio.” Impreso en Valencia (¿?) en 1760. British Library.

3.- “Nuevo y curioso papel de mysteriosos enigmas, etc..” Impreso en Valencia (¿?) en 1760. British Library.

4.- “Relacion nueva: El Logro de un Desempeño”. Impreso en Valencia (¿?) en 1760. British Library.

5.- “Nueva relacion de muger. La vengada madrileña.” 1771. Impresa en Málaga, Imprenta y Librería de D. Félix de Casas y Martínez. Biblioteca Nacional de España.

6.- “Relacion nueva de muger, La vengada madrileña.” 1805. Impresa en Córdoba, en la imprenta de Don Rafael Garcia Rodriguez. Biblioteca Nacional de España.

7.- “Nueva relación. La traición más bien vengada; Por los desdenes de Flora.” Sin año. Impresa en Sevilla por  D. Diego López de Haro. Biblioteca Nacional de España.

.

Imagen de literatura de cordel moderna, colgada de cuerdas y con la característica ilustración llamativa para atraer al público.

.

.

Notas

1.- Julio Caro Baroja: “Ensayo sobre literatura de cordel”. Ediciones AKAL, 1990.

2.- Francisco Aguilar Pinal: “Romancero popular del siglo XVIII”. CSIC, 1972. (Ver también: “Historia literaria de España en el siglo XVIII”)

.

.

.

Jornadas de Historia y Patrimonio

marzo 3, 2011


Este mes de marzo se celebran unas I Jornadas de Historia y Patrimonio arahalense en las que se estudiará El lugar de El Arahal en el tránsito del Medievo a la Modernidad. Están organizadas por la Universidad de Sevilla y el Ayuntamiento de Arahal,  con la colaboración del Vicerrectorado de Investigación, la Facultad de Geografía e Historia y el Departamento de Historia Medieval y Ciencias y Técnicas Historiográficas.

Esta primera edición se celebra los días 31 de marzo, 1 y 2 de abril en el salón de actos de la Casa del Aire de Arahal (calle Veracruz, 2). Está  dirigida por el catedrático de Historia Medieval, D. Manuel García Fernández, y avalada por la  revista Archivo Hispalense.

.

.

.

Contacto: 

www.jornadashistoriaypatrimonioarahalense.es

contacta@jornadashistoriaypatrimonioarahalense.es

.

.