Archive for enero, 2016

Narváez. Un verano conflictivo: 1857

enero 11, 2016

.

Una visión actual del año 1857, de lo ocurrido en Arahal ese año, nos la proporciona una biografía de Narváez salida recientemente. Es interesante poder conocer la investigación del historiador moderno en una obra extensa y bien documentada como ésta. La biografía, escrita por Manuel Salcedo Olid, tiene nada menos que 840 páginas. El lector interesado en el siglo XIX de Arahal esperaría encontrar un capítulo dedicado a las turbulencias del verano del 57, que tanta trascendencia tuvo en la época. Pero no, la revuelta, tan importante para el pueblo, queda en una anécdota más de represión gubernamental. De todas formas, de su lectura se pueden sacar algunas conclusiones de lo ocurrido que ayudan a reflexionar ahora, en el siglo XXI. (1)

.

La revuelta de Arahal se describe en Un verano conflictivo. Este título ocupa la letra C del capítulo XIII: El quinto gobierno de Narváez (1856-1857).

Salcedo Olid no da importancia ninguna a Arahal en estos incidentes. Desaparece ese papel rebelde al que estamos acostumbrados por la lectura de la prensa decimonónica. La partida de más de ochenta hombres recorrió varios pueblos, desde Utrera, Paradas o Morón, hasta Benaoján. Arahal es uno más. Leyendo detenidamente estos párrafos, vemos como el protagonismo que tuvo Arahal en la prensa del XIX se diluye entre otras poblaciones de la zona. Ni siquiera insiste Salcedo Olid en la famosa quema del archivo, cita una “quema de documentos”, entre las muchas fechorías que la partida fue realizando en su recorrido.

Narvaez 1

2

3

4

Después de la revuelta, aparece en la biografía, la figura de Manuel Lasala, capitán general de Andalucía, que escribe a Narváez pidiendo un escarmiento para corregir el espíritu “desgraciadamente muy corrompido” de aquellos. Lasala quería fusilar a todos los participantes de la partida, que terminarían siendo 49 en total, para que el terror reinara en la zona. Estos fusilamientos acrecentarían aún más la búsqueda por la prensa de un nombre propio con el que escribir sus crónicas. Ese nombre sería Arahal, convirtiendo al pueblo en protagonista único de revuelta y represión.

.

El biografiado en tan extenso texto es Ramón María Narváez y Campos, I Duque de Valencia (Loja, 1800 – Madrid, 1868), un militar nombrado siete veces Presidente del Consejo de Ministros de España, entre 1844 y 1868. Y que es citado en la historia del siglo XIX como El Espadón de Loja. A la pequeña historia de Arahal le atañe una de esas presidencias, la quinta (1856-1857), pues en ella se produjo la famosa revuelta. Narváez entre 1856 y 1868 presidió tres gabinetes, desde los cuales ejerció una política represiva de cualquier manifestación subversiva, a la vez que trataba de introducir medidas reformistas. Su fallecimiento, el 23 de abril de 1868, ocasionó el rápido resquebrajamiento del Partido Moderado. Sólo cinco meses más tarde, el 19 de septiembre de 1868, se produce el cuartelazo que puso fin a la monarquía constitucional de Isabel II.

Narváez2

Narváez1

Retrato del capitán general Ramón María Narváez, primer duque de Valencia por Vicente López (M. de B.A. de Valencia)

narvaez foto

Retrato fotográfico de Narváez, posterior a 1860, realizado por el estudio de A. Disdéri.

.

.

.

.

Notas

 

1.- Ramón María Narváez (1799-1868) de Manuel Salcedo Olid . 840 páginas. Editor: Homo Legens, S.L. (16 de octubre de 2012)

Descripción de la obra en la solapa, a la venta en internet:

Triunfante la imagen que de Narváez perfilaran sus enemigos, y perpetuada después merced a la comodidad o al interés en la generalidad de la historiografía dedicada al siglo XIX español, ésta había ofrecido hasta ahora un cuadro del reinado de Isabel II lastrado por la inexplicable influencia política de alguien que se presentaba como poco más que un espadón brutote de intelecto romo e ínfulas dictatoriales. Y es a esta incongruencia a la que, en buena medida, viene a poner fin la presente obra, fruto de más de catorce años de investigación, que ha incluido un pionero y minucioso estudio del monumental archivo (por encima de 30.000 documentos) que el propio duque de Valencia fue recopilando sistemáticamente a lo largo de su existencia. Un esfuerzo que ha permitido a su autor, Manuel Salcedo, elaborar un relato detallado de la peripecia vital y un ponderado retrato de quien, con sus innegables limitaciones, demostró ser, además de soldado valeroso y general capaz, un político inteligente y bienintencionado, un patriota y uno de los pocos verdaderos hombres de Estado que en España han habido.

.

.

.