Antes y después

septiembre 3, 2020

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Es algo sabido la importancia visual de la imagen de la Magdalena en la parroquia de su nombre. Es un punto de mirada para cualquier espectador que entre o  permanezca en templo. Su tamaño de tres metros puede que sea la causa principal, ayudada por la ausencia de otras imágenes o retablos. Esta imagen, que se alza bajo el baldaquino es obra del valenciano Antonio Marzal y se cree concluida en 1800 (1). Es una imagen importante para Arahal, como patrona de la ciudad y titular de la parroquia. Realizada en madera policromada, se levanta majestuosa sobre una nube de angeles en una gran mesa de altar y pedestal de mármol rojo y negro.  Es una escultura de estilo clásico y todo lo que la rodea la realza, el coro y la sillería de estilo barroco realizados anteriormente por otros autores.

 

ANTES

La visión de esta imagen en mi infancia y adolescencia significaba la fuerte representación de una imagen sagrada en un lugar tan principal, dada su gran corporeidad avanzando hacia los fieles. Más adelante fui clasificándola dentro de lo neoclásico, de acuerdo con la arquitectura en que se cobijaba. Pero lo que más me atraía era su color, pues pensaba entonces que era una escultura realizada en bronce, sin saber que la pátina del tiempo había impuesto ese tono a la madera. Ese carácter broncíneo acompañado de rayos dorados daba mayor solemnidad a esta imagen extraña de una Magdalena muy varonil que podía confundirse con un santo o apóstol. También me recordaba una figura de la tragedia griega en trance de pedir cuentas a los dioses. Esa es la imagen que guardo después de muchos años de mirar el altar de la parroquia…. De un pasado que se fue.

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DESPUÉS

Ahora, a causa de una restauración, mal de nuestra época, ese carácter de escultura clásica dorada ha desaparecido. Para convertirse en una imagen de colores pasteles, un bibelot gigante coronado de flores. Comprendo los argumentos del restaurador de devolver los colores originales (aunque me gustaría conocer la opinión de Marzal), pero la imagen anterior era mejor y más efectiva como representación de la santa penitente. No comprendo por qué destruir la pátina que dos siglos han ido acumulando sobre ella. ¿Ha mejorado la imagen anterior? Qué se ha conseguido con esta imagen de 1800 repintando encarnaciones y alas celestes de angelotes. ¿Funciona mejor el drama de la santa penitente con esta limpieza? ¿Conmueve más a los fieles? Claramente no es mejor esta Magdalena infantil. Era mejor la escultura neoclásica de bronce con rayos dorados.

 

Notas

(1) “Tampoco eligió a un escultor sevillano el IX duque Osuna para realizar la colosal más de tres metros de altura Santa María Magdalena que preside la parroquia de Arahal, Sevilla. Esta iglesia fue levantada entre 1785 y 1800 por un maestro local, Lucas Cintora. En cambio, la referida escultura se encargó en 1800 a Antonio Marzal, estuquista y escultor valenciano que trabajó para Carlos IV en la Casa del Labrador de Aranjuez, lo cual pudo motivar la elección de don Pedro de Alcántara Téllez-Girón”. (La escultura sevillana, la Academia de San Fernando y el ocaso de la Escuela . Alvaro Recio Mir)

 

 

 

 

 

 

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