Archive for the 'LIBROS DE ARAHAL' Category

Quién es quién en Arahal (1900 y 1901)

septiembre 2, 2019

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A finales del siglo XIX y comienzos del XX fue frecuente la publicación de anuarios y guías nacionales o locales, una información necesaria para viajeros o ciudadanos que querían saber de una localidad. Los anuarios informaban del lugar y de sus habitantes importantes o necesarios: hoy lo llamaríamos el “staff” de un pueblo o una ciudad. Estas publicaciones darían paso con el tiempo a las guías de teléfono o las páginas amarillas. Éstas, muerto el papel, han dado paso a la consabida consulta en internet o google.

Lo cierto es que en los anuarios hay mucha información local. He encontrado dos, uno editado en 1900 y otro en 1901, donde aparecen los datos del pueblo de Arahal. La información comienza con una breve descripción del pueblo: número de habitantes, principales monumentos, estación de ferrocarril, etc. En esa época había 8.266 habitantes (anuario 1900) y 8.367 habitantes (anuario 1901).

Gobernaban el pueblo las mismas personas en ambos: el alcalde, Benjumea Zayas; el secretario, F. Florián; el juez, M. Cordero. Después de las autoridades, aparecía el listado de profesiones, oficios o industrias, ordenados alfabéticamente. El más extenso era de las prensas o molinos de aceite. Había tres casinos o sociedades: la Casineta Conservadora, el Casino Liberal y el Casino Universal. Tres posadas, tres farmacias, tres médicos… Sorprende la existencia de profesiones ahora inexistentes, como quincalleros o sombrereros (en Arahal había cuatro sombrereros en 1900, lo que da una idea de lo importante que era cubrir la cabeza).

Los dos anuarios se pueden leer con detalle en las páginas reproducidas abajo, aunque la del Anuario del Comercio está incompleta, pues sólo llega hasta la letra M. Proporcionan una información, que aunque sucinta y a vista de pájaro, muestra la  estructura social económica y laboral del pueblo en una extensa época de su historia, que no conoceríamos de otro modo.

Estos anuarios se pueden completar con otros que publiqué en estas páginas :

Arahal en las guías Zarzuela

Arahal en el anuario regional de 1932

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Anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración. 1900

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Anuario-Riera. 1901

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Bibliografía

– Anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración. 1900

– Anuario-Riera. 1901

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Arahal en el Diccionario de Moreri (1753)

diciembre 17, 2017

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ARAHAL, Villa del Reyno y Arzobispado de Sevilla, que si no es de los mayores lugares del Andaluzia, es poco inferior a ellos, y pudiera ser de los grandes en otras Provincias, por componerse de cerca de dos mil vezinos, los más de caudal, y no pocas familias de linages sobresalientes, y de Nobleza muy conocida… Así comienza la descripción de Arahal en el Diccionario Histórico del francés Louis Moreri, aparecido en España en 1753 (1).

La importancia de Moreri reside en haber empezado a escribir en el s XVII diccionarios en lengua vulgar y no en latín. Su obra tuvo un éxito notable y fue traducida al alemán, al inglés, al holandés, al español y al italiano. Su trabajo fue ampliado y corregido tras su muerte a lo largo de más de veinte ediciones. Esta edición española es la de 1753 y ocupa 10 tomos, en la versión del gaditano José de Miravel.

La entrada de Arahal está en el volumen 4, en las páginas 653 y 654, entre las entradas de Aragonia y Aram. El texto se debe a la versión española que hizo Miravel y, aparte de los errores atribuibles a este autor, contiene datos interesantes de aquel Arahal del s XVIII.

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El inicio de la entrada de Arahal describe la villa y sus edificios, comenzando por la Parroquia: …más con ser una sola Parroquia, es servida de numerosa Clerecía, por tener seis Beneficios, Curados, cinquenta Sacerdotes, que assisten al Coro, y más de treinta Capellanes de todas Ordenes, con los ministros competentes. Está dedicada a Santa Maria Magdalena; es de muy buena arquitectura, y de adorno tan competente, que pudiera ser en qualquiera lugar Iglesia Colegial con mucha decencia.

Continúa citando las ermitas: Vera Cruz, San Antonio de Padua y Nª Sª del Campo. Y los tres conventos: el de San Francisco de Descalzos, el de la Victoria de Mínimos y el del Rosario (con setenta religiosas).

Continúa la descripción con los hospitales, citando tres: uno de San Sebastián, sirve para recoger los pobres sanos; otros dos, uno de mugeres… enfermas, y están muy bien asistidas. En el de hombres, lo están mucho más, porque además de tener muy buenas rentas, están al cuidado de los hermanos del Buen Sucesso… La Iglesia, que sirve de Santuario al Santo Christo de la Misericordia es frecuentada de todo el lugar, y de muchos que de lexos vienen a cumplir sus votos…

Sobre la historia de Arahal, podemos leer: La antiguedad de esta villa no es tanta que passe de quatro cientos años. Y assi es llano averse fundado después de la conquista de Andaluzia, libertada del poder de la Morisma por el Santo Rey Don Fernando; si bien el averse hallado casi a la entrada del lugar un sepulchro antiguo con esta Inscripción: AQUI YACE FULGENCIO VARON JUSTO da a entender que en lo antiguo avia allí lugar… San Fulgencio, hermano de los Santos Isidoro y Leandro, Arzobispos de Sevilla… y el ser tradición de haber muerto San Fulgencio en un lugar entre los castillos de Utrera y Marchena, muestra en el mismo sitio donde hoy esta fundado el Arahal.

Sobre la situación geográfica y la economía de Arahal. Es abundante de trigo y cebada, y de otros granos, fértil de frutos, singularmente de azeyte, de que tiene en su partido, quarenta molinos, con sus vigas de prensar azeytuna…

Personajes y escudo. … nacido en el año 1649 el V. P. Mártir Sebastián de Monrroy, de la siempre grande y siempre esclarecida Compañía de Jesús…

El escudo de esta villa es un arbol en campo celeste, con tres luzeros. (La) Arbol quieren que sea Taraje, de donde antiguamente se llamo Tarajal, por un bosque grande de estos árboles inmediato a su situación, y de (ahí), corrupto, Arahal.

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Notas

1.- El título completo del diccionario es:

El gran diccionario histórico, o miscelánea curiosa de la historia sagrada y profana, que contiene en compendio la historia fabulosa de los dioses, y de los héroes de la antigüedad pagana: las vidas y las acciones notables de los patriarcas, jueces, y reyes de los judíos, de los papas, de los santos, mártires y confesores, de los padres de la iglesia, de los obispos, cardenales, emperadores, reyes, príncipes ilustres, capitanes insignes, de los autores antiguos y modernos, y de cuantos se hicieron famosos en alguna ciencia y arte. El establecimiento y el progreso de las ordenes religiosas y militares; y la vida de sus fundadores, las genealogías de muchas familias ilustres de España, de Portugal, y de otros países. La descripción de los imperios, reinos, repúblicas, provincias, ciudades, islas, montañas, ríos, y otros lugares dignos de consideración de la antigua y nueva geografía, &c. La historia de los concilios generales y particulares, con el nombre de los lugares donde se celebraron.

Traducido del francés de Luis Moreri: con amplísimas adiciones y curiosas investigaciones relativas a los reinos pertenecientes a las coronas de España y Portugal así en el antiguo como en el nuevo mundo.

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El cabrero del Arahal y otros refranes

abril 3, 2016

Encontrar en el refranero el nombre de Arahal no es difícil. Sólo hay que acudir a una buena recopilación de refranes o dichos populares, sin tener que perderse en el maremagnum de los cien mil refranes que tiene registrados la lengua castellana. Acudimos a uno importante, el Refranero Geográfico Español en el que aparecen los tres más importantes que hacen referencia al pueblo.

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El Refranero Geográfico Español fue publicado por la editorial Hernando en 1936. Lo característico de este refranero es que en sus 462 páginas contiene una recopilación de distintos refranes españoles por regiones, ciudades o pueblos, lo que hace fácil la localización de cada lugar. Su autor, Gabriel Mª Vergara y Martín (1869 – 1948) fue un folclorista y etnólogo que vivió a caballo entre los siglos XIX y XX (1).

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La división geográfica del Refranero la hace Vergara en varias partes. En la tercera aparecen por orden alfabético los refranes de localidades y poblaciones. Los refranes atribuidos a Arahal se pueden leer en las páginas 132 y 133, entre los de Aracena y Aranda de Duero.

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Veamos los tres refranes de Arahal que recopila Vergara:

El primero, Al uso del Arahal: tres borricos encima de un animal, se debe entender cuando cabalgan tres personas en una caballería e indica una idea de la brutalidad rural, del poco talento. No es un refrán exclusivo de Arahal y se debe entender dentro de los refranes con un carácter negativo o peyorativo, generalmente surgido en lel oscuro pasado de rivalidades entre diferentes poblaciones. Si nos detenemos a leer los refranes de cada población encontramos en su mayoría ese carácter peyorativo. En este caso, se aprovecha la utilización de la concordancia de la última sílaba de Arahal con el de animal. Hay un refrán similar, A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal, que nos indica esta correspondencia en el refranero popular..

El segundo, El cabrero del Arahal comía, bebía, hacía jiscal y echaba las cabras del garbanzal es el que menos connotaciones tiene con otros refranes, interpretaciones o paralelismos. En éste se critica la simpleza de la tarea humana. Aquí tambien encontamos la concordancia de Arahal, jiscal y garbanzal. Aquí, jiscal debe entenderse de jiscar, ensuciar (evacuar el vientre).

El tercero, El gaitero del Arahal, que le daban diez porque empezase y ciento porque acabase. Que indica las falsas perspectivas en las personas en general. Es el más utilizado y aparece referido a otras poblaciones y cicunstancias. El mismo Vergara nos lo aclara: “Este gaitero era igual al que había en Arganda, en Bujalance y en otras localidades”. El por qué le tocó a Arahal un refrán de gaitero será difícl de explicar, y aún más si pensamos en gaitas arahalenses.

Estos son los refranes principales del pueblo que aparecen cuando se abre cualquier refranero popular. O por decirlo de otro modo, estos son los refranes con que el refranero castiga a Arahal. Añadimos otro que no cita Vergara y que recoge Rodríguez Marín (2): El gallo del Arahal, ni allá ni acá. Refrán de difícil interpretación, también de carácter peyorativo (algo que no vale, no sirve, ni en el pueblo ni en ninguna parte). Arahal también tiene su gallo, como Morón, pero menos conocido.

Es recomendable una lectura del Refranero de Vergara. Si no es posible, se pueden encontrar de forma más breve los refranes de cada pueblo sevillano en este sitio: La provincia de Sevilla en el refranero.

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Notas

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1.- Gabriel María Vergara Martín nació en Madrid el 19 de enero de 1869 y falleció en la misma ciudad el 21 de diciembre de 1948, aunque residió en Guadalajara durante casi medio siglo. Fue doctor en Filosofía y Letras y en Derecho y el mejor representante en Guadalajara de la generación del 98. Desde 1898 ocupó la cátedra de Geografía e Historia del Instituto de Segunda Enseñanza hasta su jubilación en 1939. Entre sus más de un centenar de obras, tanto de investigación como de divulgación, destacan las de lexicografía, aunque también trató el derecho, el folclore y la etnología. Entre esas obras, destacan: Refranes y cantares geográficos de España (1906), Refranes, modismos y cantares geográficos empleados en España con relación a otros pueblos (1907), Carácter y cualidades de los habitantes de las diferentes regiones españolas según las frases populares (1915), Cosas notables de algunas localidades españolas según los cantares (1918).

2.- Rodríguez Marín, Francisco : “12.600 refranes más no contenidos en la colección del Maestro Gonzalo Correas…” Editorial: Tip. Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, Madrid, 1930.

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Narváez. Un verano conflictivo: 1857

enero 11, 2016

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Una visión actual del año 1857, de lo ocurrido en Arahal ese año, nos la proporciona una biografía de Narváez salida recientemente. Es interesante poder conocer la investigación del historiador moderno en una obra extensa y bien documentada como ésta. La biografía, escrita por Manuel Salcedo Olid, tiene nada menos que 840 páginas. El lector interesado en el siglo XIX de Arahal esperaría encontrar un capítulo dedicado a las turbulencias del verano del 57, que tanta trascendencia tuvo en la época. Pero no, la revuelta, tan importante para el pueblo, queda en una anécdota más de represión gubernamental. De todas formas, de su lectura se pueden sacar algunas conclusiones de lo ocurrido que ayudan a reflexionar ahora, en el siglo XXI. (1)

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La revuelta de Arahal se describe en Un verano conflictivo. Este título ocupa la letra C del capítulo XIII: El quinto gobierno de Narváez (1856-1857).

Salcedo Olid no da importancia ninguna a Arahal en estos incidentes. Desaparece ese papel rebelde al que estamos acostumbrados por la lectura de la prensa decimonónica. La partida de más de ochenta hombres recorrió varios pueblos, desde Utrera, Paradas o Morón, hasta Benaoján. Arahal es uno más. Leyendo detenidamente estos párrafos, vemos como el protagonismo que tuvo Arahal en la prensa del XIX se diluye entre otras poblaciones de la zona. Ni siquiera insiste Salcedo Olid en la famosa quema del archivo, cita una “quema de documentos”, entre las muchas fechorías que la partida fue realizando en su recorrido.

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Después de la revuelta, aparece en la biografía, la figura de Manuel Lasala, capitán general de Andalucía, que escribe a Narváez pidiendo un escarmiento para corregir el espíritu “desgraciadamente muy corrompido” de aquellos. Lasala quería fusilar a todos los participantes de la partida, que terminarían siendo 49 en total, para que el terror reinara en la zona. Estos fusilamientos acrecentarían aún más la búsqueda por la prensa de un nombre propio con el que escribir sus crónicas. Ese nombre sería Arahal, convirtiendo al pueblo en protagonista único de revuelta y represión.

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El biografiado en tan extenso texto es Ramón María Narváez y Campos, I Duque de Valencia (Loja, 1800 – Madrid, 1868), un militar nombrado siete veces Presidente del Consejo de Ministros de España, entre 1844 y 1868. Y que es citado en la historia del siglo XIX como El Espadón de Loja. A la pequeña historia de Arahal le atañe una de esas presidencias, la quinta (1856-1857), pues en ella se produjo la famosa revuelta. Narváez entre 1856 y 1868 presidió tres gabinetes, desde los cuales ejerció una política represiva de cualquier manifestación subversiva, a la vez que trataba de introducir medidas reformistas. Su fallecimiento, el 23 de abril de 1868, ocasionó el rápido resquebrajamiento del Partido Moderado. Sólo cinco meses más tarde, el 19 de septiembre de 1868, se produce el cuartelazo que puso fin a la monarquía constitucional de Isabel II.

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Retrato del capitán general Ramón María Narváez, primer duque de Valencia por Vicente López (M. de B.A. de Valencia)

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Retrato fotográfico de Narváez, posterior a 1860, realizado por el estudio de A. Disdéri.

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Notas

 

1.- Ramón María Narváez (1799-1868) de Manuel Salcedo Olid . 840 páginas. Editor: Homo Legens, S.L. (16 de octubre de 2012)

Descripción de la obra en la solapa, a la venta en internet:

Triunfante la imagen que de Narváez perfilaran sus enemigos, y perpetuada después merced a la comodidad o al interés en la generalidad de la historiografía dedicada al siglo XIX español, ésta había ofrecido hasta ahora un cuadro del reinado de Isabel II lastrado por la inexplicable influencia política de alguien que se presentaba como poco más que un espadón brutote de intelecto romo e ínfulas dictatoriales. Y es a esta incongruencia a la que, en buena medida, viene a poner fin la presente obra, fruto de más de catorce años de investigación, que ha incluido un pionero y minucioso estudio del monumental archivo (por encima de 30.000 documentos) que el propio duque de Valencia fue recopilando sistemáticamente a lo largo de su existencia. Un esfuerzo que ha permitido a su autor, Manuel Salcedo, elaborar un relato detallado de la peripecia vital y un ponderado retrato de quien, con sus innegables limitaciones, demostró ser, además de soldado valeroso y general capaz, un político inteligente y bienintencionado, un patriota y uno de los pocos verdaderos hombres de Estado que en España han habido.

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Guías del viajero por Europa

noviembre 17, 2015

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Al viajar por Andalucía en el siglo XIX existía mucha posibilidad de pasar por Arahal. El pueblo estaba situado en el trayecto que iba de Sevilla a Granada o Málaga y se convertía en parada obligatoria para el viajero. El viaje en aquella época era difícil. Cualquier recorrido suponía una aventura, por el estado de los caminos y por los transportes anticuados e incómodos. España no era aún un pais para viajeros y había que estar prepado para superar dificultades, incluidas las del alojamiento. (1)

Para compensar estas dificultades comenzaron a editarse guías de viajes, que fueron apareciendo en los países europeos del norte, de donde procedían los viajeros que se aventuraban al sur. En esta entrada podemos consultar dos guías francesas donde se cita a Arahal, una de comienzos de siglo y otra de finales. Hay una diferencia entre ellas de cincuenta años y muchos cambios, incluida la aparición del ferrocarril que alteraría la forma de viajar.

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En la página 590 de la Guide Classique du Voyager en Europe de 1828 (2), se puede consultar el trayecto de Sevilla a Málaga y en él encontramos a Arahal. La medición del recorrido está calculado en leguas: desde la capital a Alcalá de Guadaira (2 leguas), sigue Gandul (1 legua), y luego Arahal (3 leguas). Desde Sevilla a Arahal la guía cuenta 6 leguas. Si la legua se puede calcular entre 4 y 7 kilómetros (5.572 metros), las 6 leguas equivaldrían a 42 kiómetros.

Tenemos que imaginar el trayecto de Sevilla a Arahal por un camino de tierra, con tramos mejores o peores, que el viajero recorría con paciencia. Lo peor era la gran soledad de la llanura a partir de Gandul, reflejada por muchos en sus diarios, con un camino sin ventas y el temor a los bandidos. Viajar solo era una temeridad y lo normal era buscar compañía, uniéndose a otros viajeros o a un grupo de arrieros. Viajar a pie estaba mal visto y llegar al pueblo sin caballería o sin carruaje provocaba todas las sospechas (3).

Arahal estaba en el camino de Sevilla a Málaga. En esta Guide Classique du Voyager en Europe … es el trayecto nº 13: Sevilla, Alcalá de Guadaira, Gandul, Arahal, Puebla de Cazalla, Osuna, y a partir de aquí un rosario de ventas hasta llegar a Málaga: Venta de Río Blanco, Venta de las Yeguas, Venta de las Salinas, Ventas de las Perayas, Venta del Río, Venta de Cártama, Guadalhorce y Málaga. Nombres sugerentes ya desaparecidos y que nos esforzamos en situar en la geografía de la zona.

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En la segunda guía, la Nouveau Guide du Touriste en Espagne et Portugal, publicada en 1879 (4), no encontramos el simple itinerario con las distancias en leguas de principios de siglo. Como indica su título, la guía nos proporciona un “itinerario artístico”. Es otro momento distinto al de la guía anterior y ya han pasado por España numerosos viajeros románticos. La información es abundante aunque no completa. Leemos datos histórico-artísticos de localidades y pueblos del entorno de Arahal, como Utrera o Marchena. Arahal es citada como simple paso y parada.

Leemos:

“se acaba de abrir a la circulación el tramo de Marchena a Écija, que nos obliga a proporcionar alguna información de este recorrido.

Utrera, situada en un hermoso valle en el trayecto de Cádiz, posee ruinas de un viejo castillo y en su iglesia principal, construida en el siglo XVI, se encuentra la tumba de Don Diego Ponce de León, conde de Arcos; la otra iglesia de Santiago posee una capilla subterránea que tiene la propiedad de momificar los cuerpos que allí se sepultan.

Poco después de la bifurcación que conduce a Morón, se llega a las estaciones de Arahal y Paradas. y después a la de Marchena, que posee una iglesia de cinco naves, con un altar mayor y un coro en madera de cedro…”

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Karl Baedeker: Manuel du voyageur. Espagne et Portugal. Las famosas guías Baedeker se comenzaron a escribir en 1828.

En el itinerario habitual de los viajeros románticos por Andalucía figuraban sus grandes ciudades históricas (Córdoba, Sevilla, Cádiz, Málaga, Granada,…) y, junto a ellas, Ronda. El recorrido de Gibraltar a Ronda, haciendo noche en Gaucín como uno de los más renombrados lugares de estos románticos, arribaban a Ronda a primeras horas de la tarde del día siguiente. El Camino Inglés era de los preferidos y más arriesgados, existía un camino alternativo siguiendo el Valle del Guadiaro y que se realizaba en un día aunque mucho menos sugerente para estos audaces viajeros.

 

Aquí debajo tres ejemplos de experiencias de viajeros románticos: Th. Gautier, Merimée y Richard Ford.

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Théophile Gautier: “Voyage en Espagne” (1843)

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Merimée: “Lettres d´Espagne” (1832)

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Richard Ford: “Gathering from Spain” (Cosas de España) (1846)

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Notas

1.- Para las caballerías se utilizaban los “caminos de herradura”, que eran los que comunicaban toda la península, mientras que los carruajes utilizaban los “caminos de rueda”, que eran los principales y llevaban a la capital. Éstos se convertirían en el sistema radial, con una estructura ferroviaria y de carreteras posterior. Los “caminos de herrradura” eran más estrechos y peores que los de rueda. Por último, de ellos salían sendas y carriles que comunicaban con poblaciones rurales, con un tránsito aún más difícil y lento. (Viajar a España en la primera mitad del siglo XIX: Una aventura lejos de la civilización. Jesusa Vega. Universidad Autónoma de Madrid).

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Ver las diferencias de “camino de herradura” y “camino de ruedas” en estas páginas: Arahal en un itinerario de caminos del s. XVIII

2.- Richard, Ingénieur. Guide Classique du Voyager en Europe. Paris, 1828.

3.- La recua de arrieros, carreteros o caleseros -conocidos como los “ordinarios” porque seguían una ruta más o menos repetida y paraban en establecimientos fijos-… (Jesusa Vega, op. cit.) “ningún español anda por gusto y nadie emprende una jornada a pie, sino los mendigos y vagabundos…” (Richard Ford)

4.- A. Roswag. Nouveau Guide du Touriste en Espagne et Portugal. Itinerarie Artistique. Madrid. J. Laurent et Cia. 1879.

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En torno a 1857

septiembre 2, 2015

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Es interesante insistir en el conocimiento de la famosa revuelta de Arahal de 1857 (1), tan importante para la historia del pueblo y las consecuencias que tuvo, desde la pérdida de su identidad documental hasta la mala fama que arrastró posteriormente. Es necesario ir conociendo el sentido y las causas de aquella revuelta, ya oscuras en su momento y nunca estudiadas en profundidad. Para ello hay que adentrarse en la compleja historia social sevillana del siglo XIX.

Ahora -por medio de prensa digitalizada- podemos acercarnos al Arahal “revolucionario” a través de dos publicaciones francesas de finales del s. XIX: un texto de la revista Humanité Nouvelle de 1897, en que aparece el pueblo entre las localidades anarquistas del sur, y un artículo aparecido en Le Temps en 1883 en la que se cita la federación de trabajadores existente en Arahal.

 

1.- Humanité Nouvelle

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Es sabido como en el ambiente de revueltas campesinas del siglo XIX destaca el caso de Arahal: “…un nuevo levantamiento en la provincia de Sevilla, éste mejor documentado que los anteriores. Unos ciento cincuenta trabajadores entran a plena luz del día en El Arahal y Utrera de forma simultánea, tomando por sorpresa a la Guardia Civil hasta tal punto que accedieron sin violencia al archivo municipal, que destruyeron en parte, así como el de alguna escribanía. Estos hechos, condenados por los partidos políticos, que no alcanzaban a darles explicación, según parece, eran vox populi, y fueron inmediatamente denunciados y perseguidos por el Ejército y la Guardia Civil…” (2).

Este fragmento de arriba pertenece a un artículo de prensa actual titulado Revueltas campesinas y origen del anarquismo andaluz y utiliza el 1857 de Arahal como centro del artículo. Dentro de la falta de datos de muchas revueltas de la época, el autor señala una “mejor documentación” para la de Arahal. Esta mejor documentación es debida a la resonancia que tuvo en toda España -con una prensa de mitad de siglo más avanzada- la condena a muerte de los autores, que fueron fusilados, y las peticiones de clemencia a la Reina para el resto de revoltosos por partidos y ciudadanos que tuvo una gran repercusión social. Este artículo periodístico es un ejemplo de cómo Arahal se ha convertido en modelo de revuelta revolucionaria andaluza para la historia, conteniendo toda la tipología necesaria:  causas, formación, actos violentos y represión posterior.

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El autor, Albo Rodríguez, insinúa el origen de la revuelta: “la autoría intelectual sería atribuida a una organización, supuestamente comunista, descubierta en el Arahal…” Este ‘supuestamente’  hay que aplicarlo a todo lo relacionado con la revuelta de 1857.

Investigando estos supuestos, en un número de la revista francesa Humanité Nouvelle de 1897 (3), encontramos a Arahal formando parte de grupos del anarquismo revolucionario de Andalucía. El artículo, titulado Le socialisme en Espagne, lo firma R. Mella, que inicia con los orígenes históricos  (“Le socialisme date en Espagne de la constitution de l´Internationale…” ) (4), para continuar diciendo: “El anarquismo es la fuerza social más poderosa en España, casi la única, vista la insignificancia del Partido Obrero… En Andalucia el Partido Obrero sólo ha podido introducirse en Málaga. El resto es anarquista: Jerez, Cádiz, Sevilla, Granada, Antequera y Málaga tienen grupos diversos y numerosos. En los campos jerezanos, los que no son anarquistas se cuentan con los dedos. Allí se es revolucionario por temperamento y anarquista porque el medio favorece más que en ninguna parte el desarrollo de la idea anarquista. Andalucía vive aún en la Edad Media y los obreros tienden a destruir un estado de cosas reaccionarias, basadas en la servidumbre”.
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Acompaña el texto una estadística de “las fuerzas socialistas y anarquistas de España”. Según los reseignements (informaciones) de la revista, existen cuatro localidades sevillanas destacadas en el movimiento obrero: Sevilla, Lebrija, Arahal y Marchena. En ellas las fuerzas anarquistas sumarían 1.000 activos y 5.000 pasivos o simpatizantes. Como es lógico, todo depende de la credibilidad de esos reseignements de la revista francesa. Para nosotros son datos preciosos -por lo raros- para la historia del pueblo.

Continuando con el artículo de R. Mella, se puede leer: “La táctica de los anarquistas se resumía en organizar ´sociedades de resistencia´ a las que dan su programa y tendencias. El acto más importante de su existencia fue la reunión del congreso de Sevilla en 1882: tomaron parte más de 200 delegados representando a 60.000 obreros. En esa resistencia encontramos parte de la oscuridad de estos grupos, difíciles de manifestarse y por tanto de conocer en el tiempo. (En el citado congreso de Sevilla de 1882 es donde aparece el telegrama de adhesión de la federación de Arahal que leeremos en Le Temps).

La Federación anarquista se desarrolló tanto en los campos de Andalucía que el gobierno organizó oportunamente la famosa Mano Negra, es decir, inventó la existencia de una pretendida asociación de malhechores. Con este pretexto, la guardia civil encarceló, persiguió, maltrató y torturó a miles de obreros agrícolas, acabando con la poderosa organización que creaban los anarquistas.” 

 

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La Mano Negra. Sentencia y grupo de acusados en Jerez. Ilustración aparecida en la prensa de la época.

Precisamente sobre la Mano Negra explica Albo Rodríguez: “Mucho se ha escrito y discutido sobre la existencia o no de una organización terrorista anarquizante en la Andalucía del XIX, conocida popularmente como la Mano Negra. Supuestamente, la susodicha es la responsable de la inestabilidad política en el sur de España durante todo el mencionado siglo, plagando de atentados el campo y la ciudad andaluza decimonónica…” Y no explica nada más. La Mano Negra es pues otro “supuesto” dudoso, similar a la autoría comunista del 57 de Arahal. (5)

Arahal no se libra de ser relacionado con la Mano Negra. M. Cubas en un opúsculo sobre La Mano Negra, publicado en Madrid en 1884, dice: “Más tarde, después de las sublevaciones de Arahal, se descubrió en dicho pueblo una sociedad denominada “Filo-Comunista” y dieciséis individuos fueron fusilados”. (Ver en estas páginas: El espartaquismo agrario en Arahal (1))

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2.- Le Temps

 

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Arahal aparece en un artículo del periódico Le Temps (1883) (3) sobre la Federación de Trabajadores (FTRE) del siglo XIX (6). Este artículo, titulado Les anarchistes espagnols, pretende dar una visión al lector francés de los movimientos obreros y anarquistas en la España de entonces, por lo que acude a los sucesos de La Mano Negra, que estaban en los tribunales de Jerez en ese momento y al citado congreso de Sevilla de 1882.

Lo más sorprendente del artículo para nosotros es la elección por parte del autor del telegrama de Arahal enviado al congreso:

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“La federación de Arahal felicita al congreso de confederados del mundo entero. Levantemos bien alta la bandera roja que porta el esclavo blanco del siglo XIX: pronto alcanzaremos la anarquía y el colectivismo”.

Este texto, escrito en 1882 es un telegrama de adhesión a la mesa del congreso, uno de los muchos telegramas enviados (Se habían recibido más de 200 de otras localidades: sólo Andalucía Oriental tenía 19.000 federados). Desconocemos las causas de esta elección, pero imaginamos que el telegrama de Arahal sería “revelador” para el articulista, ejemplo del socialismo anarquista reinante en el campesinado andaluz. También pudo elegirlo al azar. Pero cabe la duda de que fuese elegido quizás por la fama de un pueblo en el que veinticinco años antes se produjo aquella  revuelta. Lo cierto es que la publicación de este telegrama alarga la fama pendenciera de Arahal en el siglo.

El periodista francés cita, después del de Arahal, otros dos telegramas. Uno, llegado de Tarrasa, que pide “que (el congreso) detenga para siempre el humillante yugo de los burgueses al grito de: Viva la revolución social”. Y otro, de la federación de Andalucía Oriental que felicita a los congresistas por conseguir “el acta más importante para el descendiente del paria antiguo, el proletario moderno”. Comprobamos con estos dos que las expresiones de los federados son muy similares y siguen los patrones habituales al caso. Que, por otro lado, eran frases y términos de un lenguaje revolucionario expresado a la luz del día y que no estaba prohibido.

Podemos imaginarnos las ideas de aquella federación de Arahal siguiendo las normas establecidas en el congreso sevillano de 1882: crear escuelas laícas y socialistas para trabajadores; realizar huelgas solidarias, no aisladas; promover campañas para la jornada de trabajo de 8 horas; reconocer los derechos de la mujer; etc. Las federaciones pretendían ser organizaciones hostiles a los partidos políticos y obreros. La solidaridad era considerada fundamental “para conseguir que el capital, las materias primas y los instrumentos de trabajo se conviertan en propiedad de los trabajadores, organizados en sociedades libres, con el fin de librarse de la esclavitud del salario…” Las asociaciones cobraban 10 céntimos a cada miembro inscrito y convocaba asambleas trimestrales para rendir cuentas y leer informes y propaganda.

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En definitiva, mucho se ha escrito y discutido sobre la existencia o no de una organización terrorista anarquizante en Andalucía. Para establecer una causa de descontento en el s XIX, hay que remontarse al reinado de Fernando VII y a los acontecimientos que ocurrieron entre los años treinta y cincuenta en Cádiz, Sevilla y Huelva, en que hubo revueltas, ocupaciones de tierras y de ganado, con reparto posterior, interviniendo con frecuencia el ejército. A esta actitud revoltosa del campesinado andaluz hay que añadir como telón de fondo las leyes agrarias de Carlos III, la desamortización de Mendizábal y de Madoz.

Lo que si es cierto es que Arahal fue un pueblo destacado en protesta social, pero no mucho más que otros pueblos como Utrera, Marchena o Lebrija, por citar a algunos próximos. No hay que olvidar la situación de Arahal en una comarca rica y conflictiva de Andalucía occidental, con sus características geográfico-climáticas que hacen de esta zona el entorno agrario por excelencia de la región. Aquí, durante el siglo XIX, se sucedieron alzamientos campesinos y ocupaciones de tierras adquiridas por la burguesía tras las sucesivas desamortizaciones de Mendizábal (1836) y Madoz (1854), con la lógica reacción de los terratenientes y del Gobierno, que enviaron al Ejército en defensa de los propietarios. En un ambiente de investigación y conocimiento serio hay que establecer el papel de Arahal y no admitir con facilidad muchas de las informaciones decimonónicas de la rutina de la historia.


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Notas

1.- Ver en estas páginas El espartaquismo agrario en Arahal (mayo 2010)

2.- “Revueltas campesinas y origen del anarquismo andaluz” de Carlos Albo Rodríguez, en La Marea (24-4-2015)

3.- Humanité Nouvelle. Revue Internationale. 1er année. Tome 1. Paris, 1897. Revista francesa de pensamiento anarquista y socialista dirigida por A. F. Hamon. En ella aparecieron textos de Kropotkine, Tolstoï o Zola. Dejó de publicarse en 1903.

Le Temps es un periódico francés creado en Paris en 1861, con una larga permanencia editorial hasta mediados del siglo XX: Se interrumpió su publicación en 1942 como respuesta a la invasión nazi. Su heredero fue Le Monde, que apareció en 1944.

4.- La Primera Internacional de los Trabajadores fue fundada en Londres en 1864, agrupando inicialmente a los sindicalistas ingleses, anarquistas y socialistas franceses e italianos republicanos. Sus fines eran la organización política del proletariado en Europa y el resto del mundo.

5.- Ver La Mano Negra : Que la Mano Negra fuera una imputación injustificada del gobierno de Sagasta para aplacar las revueltas en los campos del sur de España ya fue insinuado por el escritor y político republicano Vicente Blasco Ibáñez en su novela sociológica titulada La bodega publicada en 1905.

Estas dudas sobre la Mano Negra continúan en el día de hoy. Se pueden encontrar dos opiniones. Una, como la de Tuñón de Lara, que afirma que «nada permite, en suma, hablar de la “Mano Negra” como organización. Ello no es obstáculo para que pudieran existir grupos influenciados por el anarco-comunismo hábilmente explotados por el Poder para justificar una represión. Otra, como la de Josep Termes que opina que se trató de «un montaje policial», aunque reconoce que «es innegable que la violencia estaba presente en la Andalucía agraria».

La Mano Negra fue una presunta organización anarquista, secreta y violenta, que actuó en Andalucía a principios de la década de 1880, durante el reinado de Alfonso XII, y a la que se le atribuyeron asesinatos, incendios de cosechas y edificios. Los años 1881 y 1882 fueron de sequía y de cosechas muy malas en Andalucía, lo que provocó hambre y crispación social, con asaltos a las tiendas, robos e incendios provocados. Hubo también invasiones de fincas y motines de protesta por la falta de trabajo y por la subida de los precios en los que los sublevados exigían a los ayuntamientos que les diera empleo en las obras públicas. Uno de los motines urbanos más graves se produjo el 3 de noviembre de 1882 en Jerez de la Frontera donde tuvo que intervenir la Guardia Civil y el Ejército, produciéndose unas sesenta detenciones.

6.- El Comité federal de la FTRE, que tenía como norma no actuar «ni por el robo, ni por el secuestro, ni por el asesinato», manifestó que no tenía ninguna relación con la Mano Negra, «ni con ninguna asociación secreta que tenga por objeto perpetrar delitos del derecho común, rehusando toda solidaridad con los que han cometido o puedan cometer hechos criminales».

 

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