RESPUESTAS de Arahal al Catastro de Ensenada (1751)

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
DOCUMENTO COMPLETO (pag. 332 de libro de archivo)

(pag. 332 del libro de archivo32 del libro de archivo) .

Respuestas de Arahal al Catastro de Ensenada (1751)

Villa del Arahal
Copia en Extracto de sus Respuestas Generales

(Figura del Término)
En el Arahal a veinte de Abril de mil setecientos cincuenta y uno, los Señores Jueces de este Negocio comparecieron a su presencia y por la mía a D. Gonzalo Thamariz y D. Melchor Lozano, alcaldes ordinarios en ambos estados; D. Juan Ramírez y D. Francisco Layna, regidores en el estado noble; y D. Pedro Galindo, escribano del Ayuntamiento, y convocado por medio de recado político a D. Raimundo Ramírez, cura de la iglesia de esta villa, todos, a consecuencia de encargo que se les hizo, nombraron por Peritos para esta diligencia a Francisco López, Bartolomé González y Juan Gallegos, vecinos del pueblo, quienes también fueron comparecidos y de todos, a excepción de dicho eclesiástico. Ante mi, fue recibido juramento que hicieron por Dios y por la Cruz según derecho, y bajo él se ofrecieron a decir verdad y preguntados por los Artículos del Interregotario que antecede, respondieron a cada uno lo siguiente:

1.- Que la población se nombra el Arahal.

2.- Que es Señorío y pertenece al Duque de Osuna, quien no percibe derecho alguno del Señorío (1).

3.- Que ocupa el territorio tres leguas de levante a poniente y cuatro de norte a sur, y su circunferencia diez (leguas), que para andarlas se necesitarán doce horas: confronta a levante con término de la villa de Marchena, a poniente con el de las villas de Utrera y Alcalá de Guadaira, al norte con el término de la ciudad de Carmona y al sur con los de las villas de Morón, del Coronil y Molares. Su figura queda puesta al principio de estas piezas.

4.- Que no hay en el término otras tierras de regadíos que las de las huertas, pues las de sembradura son de secano, y de viñas, pastos y montes, en las cuales por lo que toca a las de sembradura, las de ruedo se siembran todos los años; las demás sí descansan uno y fructifican otro; De las otras claves que han dicho, producen sin intermisión y aún tambien hay algunas infructíferas.

5.- Que a excepción del monte, que se reduce a un sólo pedazo, en todas las demás especies que han dicho, hay tierra de buena, mediana e inferior bondad.

6.- Que los plantíos se reducen a olivar; en las huertas, a naranjos y granados en un pago; y algunas higueras y encinas en los montes.

7.- Que dichos plantíos están en tierras de las tres expresadas calidades.

8.- Que los plantíos están en disposición que ocupan su respectiva tierra, sin dejarla útil para otro fin.

9.- Que las medidas que se usan para las tierras en el término en cuanto a sembradura son las fanegas, y en las heredades, las aranzadas, todo ello de la cuerda y marco de cuatrocientos estadales, la aranzada de cuatro varas cada una, que componen en mil cuatrocientas varas cuadradas. Y la fanega, de quinientas veintiocho estadales que hacen ocho mil trescientas veinte varas cuadradas. (2)

En cuanto a la cantidad de granos que regularmente se siembran en cada fanega de tierra, hay práctica de que en la Campiña se ocupan tres almudes de trigo, dieciocho de cebada, diez de alberjones (3), veinticuatro de habas y de garbanzos, fanega de tierra de cuerda de una de simiente: debiendo entenderse en todas tres calidades de tierra, por lo correspondiente a trigo y cebada, pues en las de segunda y tercera no es regular sembrarse semillas; y por lo que toca a los pinedos del término, que son todos de primera calidad se emparra cada fanega con quince almudes de trigo, o veinticuatro de cebadas.

10.- Que el territorio del término ocupará veinte mil fanegas de tierra a corta diferencia y de ellas hay en huertas treinta y tres fanegas de primera calidad, las dieciocho de regadío de hortalizas; doce plantadas de árboles frutales, y las seis restantes de sembradura de secano, que produce sin intermisión: Puestas de tierra seiscientas cincuenta y tres fanegas, y de ellas doscientas aranzadas de primera calidad, doscientas cincuenta de segunda y trescientas sesenta y seis de tercera, que hacen ochocientas dieciseis aranzadas, que componen las seiscientas cincuenta y tres fanegas. Puestas de olivar, tres mil cuarenta fanegas: mil quinientas aranzadas de primera calidad, mil de segunda y mil trescientas de tercera, que hacen las tres mil ochocientas aranzadas que componen las tres mil cuarentas referidas. De sembraura o de secano, catorce mil cien fanegas: tres mil cien de primera calidad, incluyendo cien que componen el Ruedo. Cuatro mil de segunda calidad y siete mil de tercera. Las dos mil cien restantes, en baldíos de tierra inferior y en ella seis fanegas de pinares, veinticuatro de monte alto, y dichos baldíos se siembran anualmente por arbitrios cuatrocientas fanegas de tierra: que todas las expresadas tierras ascienden a las tres mil fanegas de tierras que tienen depuesto poco más o menos.

11.- Que los frutos que cogen en el término son granos y semillas que se expresaron en el 9º artículo; además de aceite, vino, bellotas y hortalizas, como también naranjas, miel y cera.

12.- Que cada fanega de tierra de primera calidad en la Campiña produce en tiempo regular un año con otro siete fanegas de trigo o diez de cebada; de alberjones, tres; de habas, doce; de grabanzos, cuatro (…)

La fanega de tierra de segunda calidad produce cinco fanegas de trigo u ocho de cebada; y la de tercera calidad, diez de trigo y veinte de cebada.

La fanega de tierra en los Ruedos del pueblo produce, un año con otro, nueve fanegas o diez de cebada. Previniéndose que según el orden se observa en las sementeras, se han de entender dos tercios de trigo y uno de cebada.

Las semillas se siembran en tierras de barbecho de primera calidad, aunque impidan emparrarlas a su tiempo. Y que consideran se sembraran anualmente ciento ochenta fanegas , doce de garbanzos, cuarenta de habas, ciento cuatro de alberjones (…).

Y que también se siembran anualmente veinte fanegas de tierra en los barbechos de inferior calidad, de melonares y sandiares, cuyo producto reducido a dinero regulan en trescientos setenta y cinco reales de vellón (4) por cada fanega.

En las huertas, la aranzada de solería de todas las verduras produce hasta mil seiscientos reales de vellón en el año, no pudiendo regularse de otra suerte por las menudencias de que se compone.

13.- Que la aranzada de olivar se regula por cuarenta pies y hasta la edad de quince años; infructifera desde esta edad hasta los treinta la mitad del árbol; y desde dicho tiempo en adelante, árbol hecho. En cuyo supuesto, la aranzada de primera calidad produce al año (uno con otro) seis arrobas de aceite; la de segunda, cinco; y la de tercera, tres. Siendo el precio regular de cada arroba once reales de vellón.

Y cada aranzada de arboleda de todas las especies regulan de producto anual doscientas noventa y dos y medio reales de vellón.

Cada aranzada de viñas de primera calidad regularmente acude con treinta arrobas de vino en claro, la mediana, veintidós y la de inferior, quince, y su precio seis reales.

El monte de bellotas que hay es cortísimo y nuevo, cuyo producto no tiene otra regulación que el de su arrendamiento, que según consta instrumentalmente asciende a quinientos reales de vellón al año, cuya cantidad pertenece a los propios de esta villa por ser procedente de la dehesa de montes en donde únicamente se halla otro plantío; y además tiene dicha dehesa el producto de dos mil doscientos reales de vellón anuales, en cuya cantidad la tiene arrendado el concejo de esta villa del caudal de propios; y componiéndiose dicha dehesa de novecientas tres fanegas de tierra, resulta ser el producto de cada una, tres reales de vellón; y además de los referidos productos, se considera a cada fanega de tierra destinada sólo para pasto, dos reales de vellón; y uno por la (…) a las que de labor gozan privilegio de cerramiento.

Y aunque los pinares de este término son de corta consideración, regular el producto anual de cada aranzada en cuarenta reales de vellón.

14.- Que el precio común de la fanega de trigo es el de quince reales: de la cebada, siete y medio; de alberjones, nueve; de habas, ocho; (…) y quince la de garbanzos.

15.- Que los derechos impuestos sobre las tierras del término consisten en el diezmo que toca al Duque, como también la Primicia, aunque está la sede de la fábrica de la iglesia para su ornamento y gastos; y voto de Santiago, que pertenece a la iglesia metropolitana de Galicia.

16.- Que los diezmos los cobra el Duque (…), según certificación presentada al cierre de su producto por el quinquenio que empezó el año de mil setecientos cuarenta y cinco, y terminó al fin de mil setecientos cuarenta y nueve a las cantidades siguientes:

El diezmo de trigo, que como todas las demás especies, se paga de diez una (…), importa dos mil ochocientos treinta y ocho fanegas y cinco celemínes.

El de cebada, novecientas sesenta y ocho fanegas y once celemínes.

El de semillas, dos mil quinientos treinta y seis reales de vellón.

El de corderos, dos mil cuatrocientos once reales y y dieciseis maravedíes.

El de lana merina blanca y negra, por no haberla basta, dos mil quinientos cincuenta y un reales y veintiocho maravedíes.

El diezmo de potros, becerros y jumentos, dos mil ciento seis reales y ocho maravedíes.

El de mosto, cinco mil trescientos cuarenta reales de vellón.

El diezmo de lechones importó cuatrocientos veinte tres reales de vellón.

El de huertas, mil doscientos noventa y siete reales y dieciseis maravedíes.

El de aceite, mil quinientas setenta arrobas.

El de cal y ladrillos, quinientos veintinueve reales y veinte maravedíes de vellón.

Y el de pollos y palominos, treinta reales.

Previniéndose que todos los citados productos son en administración a excepción del diezmo de lechones, huertas, pollos y palominos, y de dichas cantidades paga a la Iglesia de Sevilla por concordia que con ella tiene hecha mil trescientas fanegas de pan terciado que importan dieciseis mil doscientos cincuenta reales de vellón.

No comprendiéndose en dichos diezmos el que corresponde al Convento de Religiosos Mínimos y al de Monjas Dominícas de esta villa, por las posesiones que administran y según el rendimiento anual de ellas, importa tres mil cuatrocientos cincuenta reales y tres cuartillos de vellón.

Ni tampoco se comprende el de tres molinos de aceite, que uno pertenece a la heredera de D. Pedro Cortés, otro al patrimonio que goza D. José Ramírez, clérigo de menores, y el otro a la capellanía que goza D. Francisco Carrasco. Pues una y otra gozan de libertad de diezmo, tanto por lo que corresponde a moliendas propias como a las que muelen extraños; y consideran el diezmo del primero en quinientos veintiocho reales de vellón, el del segundo en setecientos cincuenta y nueve y el del tercero en cuatrocientos veintiseis reales; y están en la inteligencia de que dicha libertad es en virtud de donación que les hicieron los Condes de Ureña como dueños de los diezmos.

La primicia que cobra la Fábrica (5) para sus vestuarios, la consideran anualmente tres mil ciento un reales de vellón.

Y el voto de Santiago, mil ochocientos reales de vellón.

17.- Que los molinos harineros del termino son seis: uno perteneciente a la Fabrica de esta Villa, quien lo administra y le produce dos mil reales al año; otro, al patrimonio de D. Pedro Chamizo, presbítero, quien lo tiene arrendado en seiscientos cincuenta reales de vellón, previniéndose ser su total producto dos mil doscientos reales, cuya diferencia es el útil del arrendador.

Y los cuatro restantes corresponden a seglares: el uno produce en administración mil seiscientos cincuenta reales; y los tres restantes en arrendamiento dos mil novecientos sesenta y cinco, y a sus arrendadores se les consideran cinco mil setecientas ochenta y cinco reales de vellón, cuya consideración han hecho teniendo presente las muelas de cada uno y el tiempo que pueden moler al año.

Y aunque de tahonas en el pueblo, es tan corto su útil arrendamiento que va incluso en el de las casas donde se hallan construidas.

Molinos de aceite hay treinta y cinco, veintitrés pertenecientes a seculares, cuyo producto anual, según el número de tareas que cada uno muele, asciende a veintidos mil cuatrocientas setenta y dos y medio reales de vellón; seis pertenecientes a comunidades y capellanías, y su utilidad se regula en siete mil ochenta y siete y medio reales; y los seis restantes a eclesiásticos por bienes de su patrimonio, que importan anualmente nueve mil trescientos ochenta y dos y medio reales.

Y tambien de cuarenta y tres lagares de purar uva: seis de comunidades y capellanías, cuyo producto anual desciende a mil seiscientos ochenta reales; doce de eclesiásticos por bienes de su patrimonio que importan anualmente dos mil seiscientos reales; y los veinticinco restantes de seglares que importan cuatro mil trescientos sesenta reales.

18.- Que no dí lo que se pregunta.

19.- Que han quedado las colmenas reducidas al cortísimo número que resultara de los registros, y el útil de cada una puede considerarse en dos reales de vellón.

20.- Que en el término de ganado vacuno consiste en el añojo, y por esta razón a cada vaca de vientre se le regula treinta reales.

Ganado equino, y a cada una de vientre le consideran de utilidad al año treinta reales.

Asnal, regulándose a cada jumento de vientre siete reales de vellón.

Ganado de cerda, y a cada una de cría por regularsele cuatro en un año se le considera cincuenta y un reales.

Lanar fino, blanco y negro, cuya utilidad consiste en lana y cría, convirtiendo la primera en cuatro reales y cinco maravedíes; y la segunda en cuatro y medio para cuya regulación se ha tenido presente el número de arrobas de lanas y crías que producen.

Y últimamente al ganado cabrío, y a las hembras por razón de cría, leche y queso, se les considera igual de útil que a las ovejas.

Y que no hay vecino alguno que tenga cabaña o yeguada fuera del término.

21.- Que hay en la población hasta mil cien vecinos incluso en los de las casas de campo, que tienen las suyas en el lugar.

22.- Que habrá hasta setecientas cincuenta casas, sobre que se remiten a los padrones: varias de ellas son inhabitables, y hasta doscientas cincuenta, arruinadas, y no cobra el Duque cosa alguna por el establecimiento del suelo.

23.- Que los Propios del Común se reducen a cinco mil ochocientos ochenta y dos reales y doce maravedíes, que se le dan de alimentos en el concurso formado a los bienes de dichos Propios en la Cancillería de Granada; reduciéndose dicho caudal de Propios a treinta y cuatro números de censos, cuyos réditos anuales importan mil doscientos veintisiete reales, y quince maravedíes de vellón. Dos casas que anualmente producen ciento veintiún reales y medio de vellón, y diferentes suertes de tierra que todas componen tres mil setenta y siete y media fanegas, en que se incluye una dehesa de pasto y monte de bellotas (…) para yeguas, en virtud de nombramiento del Concejo de la Villa, quien la tiene tomada en arrendamiento del referido caudal de Propios para el citado destino, y así el producto de ella, como de todas las demás tierras que quedan expresadas ascienden anualmente, según cuenta que se formó, por un quinquenio de catorce mil novecientos ocho reales de vellón, como consta por menor en los testimonios que han presentado.

24.- Que el Arbitrio único concedido a la Villa en el arriendo de sus baldíos, pastos y labores en virtud de Real Facultad para satisfacer con su producto la paga del servicio ordinario y extraordinario, importando al año el arriendo de dichos baldíos, cuatrocientos ducados según quinquenio que se formó desde mil setecientos cuarenta y seis hasta el de mil setecientos cincuenta, cuyo producto no alcanza a la paga de dicho servicio ordinario después de pagada la mitad y cuatro por ciento a Su Majestad y demás precisos gastos, pues para completar dicha contribución reparte anualmente cuatro mil trescientos treinta y cuatro reales de vellón, según cuatrienio, desde el año de mil setecientos cuarenta y seis (…) de la última real facultad hasta el de mil setecientos cuarenta y nueve, y todo lo cual consta por menor en los testimonios que han presentado.

25.- Que los gastos que satisface el común de los cinco mil ochocientos ochenta y dos reales y doce maravedíes de vellón que están señalados de alimentos, se reducen a lo que paga a los Bereseros del papel sellado y y bulas, Campanero, Relojero, Pregonero, Procurador de la villa, Fiel de la romana y Rastro, Confirmación de elecciones, Fiesta del Corpus y tres Votivas, Salario del Alcalde de la cárcel, Cajero que lleva las cartas de esta villa a la de Marchena y a la de Fuentes, Ayuda de costa al Cirujano del Cabildo, Predicador Cuaresmal, Gastos de papel sellado y común de la villa, derecho de cuentas a los Jueces Contadores y Escribanos, y Gastos de palmas el Domingo de Ramos, que todo importó cinco mil ochenta y seis reales y dieciete maravedíes, y aunque además de dicha cantidad de alimentos, se pagan distintos herederos que vienen a esta villa, diputaciones que ofrecen al concejo para la ciudad de Sevilla y otras partes, y otros diferentes gastos extraordinarios, no se comprueban por no tener punto fijo, todo lo cual consta por menor en el testimonio que para su comprobación han entregado.

Y además se gasta en el beneficio, recaudación y administración de las Rentas de los Propios concursados seis mil novecientos trece reales y treinta maravedíes de vellón, que se distribuyen en el Juez, Administrador, gastos Escritorio, Alguacil Mayor, Depositario de dchas rentas, Derechos de testimonio a la Escribanía de Cabildo, salario del Relator, Escribano de Cámara, y su oficial, Procurador y Portero de la sala donde se halla ubicado el concurso. Derechos de cuentas tomadas al Depositario por el Juez de Administración, y a éste por la Justicia Ordinaria ayuda para pagar el quinto y millón de la (…) y gasto del papel sellado y común para los negocios y dependencias de dicho cabildo, previniéndose que, además de los citados gastos, acaecen otros en todos los años como extraordinarios y sin punto fijo.

26.- Que las cargas de justicia que tiene el común importan nueve mil seiscientos sesenta y un reales y veintiseis maravedíes de vellón, cuyo principal importe de veintinueve mil doscientos ducados que e hallan impuestos sobre los referidos bienes concursados, los seis mil en virtud de Real Facultad concedida en el año de mil setecientos once, cuya cantidad se dividió en dos partes y de ellas tocaron al Real Fisco del Santo Tribunal de la Inquisición de Sevilla, tres mil doscientos ducados, y los dos mil ochocientos restantes a la Capellanía que fundó Juan Quintero Principe.

Seis mil doscientos ducados que se impusieron en virtud de dos Reales Facultades en el año de mil seiscientos doce, cuya cantidad se dividió en dos partes, la una de tres mil doscientos ducados y la otra de tres mil, que ambas tocaron a dicho Real Fisco de la Inquisición.

Que también se tomaron a censo por escritura que el Concejo de esta Villa otorgó en el año de mil quinientos noventa y uno, catorce mil ducados de Fernán Ramírez de Medina, cuyo censo recayó en el Colegio de San Hermenegildo de la Ciudad de Sevilla.

Y las tres mil restantes se tomaron en el mismo año de mil quinientos noventa y uno del colegio de San Fulgencio de la Compañía de Jesús de la Ciudad de Ecija.

Y además de dichos cargos, tiene sobre el Caudal de Propios los cinco mil ochocientos ochenta y dos reales y doce maravedíes que, como se ha expresado, paga por alimentos el Concejo de esta Villa.

27.- Que pagan de servicio ordinario y extraordinario cinco mil trescientos noventa y seis reales y hasta cuatrocientos ducados de paja y utensilios por no verificar el cuanto de esta contribución.

28.- Lo enajenado consiste en la Jurisdicción que ejerce el enunciado Duque de Osuna por medio de un Corregidor, que nombra y confirma los Alcaldes y Regidores.

Provee así mismo dos Escribanos de número y seis oficios de Procurador y demás de Justicia los confirman.

Percibe los derechos de diezmos como se ha declarado en el Artículo 16.

La renta mayor de la sementera que rindió con arreglo al quinquenio, que principió en el año de mil setecientos cuarenta y cinco, y terminó en el mil setecientos cuarenta y nueve, mil ochocientos noventa reales de vellón.

Las Penas de Cámara en dicho quinquenio, ochenta y un reales.

Todo lo cual disfruta por permuta hecha con la Orden y Cancillería de Alcántara para la que precedió, los tratados y capítulos en que el Maestre y Comendadores y demás Caballeros de la Orden dieron sus votos, y licencia aprobación y facultad del Señor Rey D. Enrique cuanto en Valladolid en seis de Agosto de mil cuatrocientos sesenta años.

La Media y Correduría que pertenece al Estado de Osuna le produce por quinquenio seis mil setecientos reales anuales y es el (…) por servicio pecuniario que hizo el actual Duque de Su Majestad y constaría de los títulos de propiedad.

La Escribanía de Alcabalas (6), Contaduría de Cuentas y Particiones, Oficio Provincial de la Hermandad, Depositaría de Propios, Oficio de Alguacil Mayor de Alcabalas y Rentas Reales, el de Alférez Mayor, el de Alguacil de Vagamundos, el del Alcalde Mayor, el del Padre General de Menores y el de Juez de Heredades, y otros de la dicha Villa, todos con voz y voto, compró la otra Villa por servicio pecuniario de nueve millones de maravedíes que hizo a Su Majestad para consumirla, y están sin uso de excepción de la Escribanía de Alcabalas que la sirve el Ayuntamiento y el Oficio de Fiel del Matadero, D. Antonio Cazorla y aunque en el contrato se comprehendió también la Escribanía de Millones se halla secuestrada por el Juez (…), quien la arrienda por la Real Hacienda.

La Escribanía del Ayuntamiento y una pública que pertecen al citado Duque de Osuna en conformidad de la referida permuta, las vendió con las de sus rentas a D. Francisco Pacheco en precio de cinco mil cincuenta ducados de oro, y al presente las posee D. Diego Galindo, quien utilizó por arrendamiento mil seiscientos cincuenta reales anuales.

Las Alcabalas que pertenecen al Marqués de los Balbares tienen de valor anual en Administración cuarenta y siete mil setecientos seis reales de vellón y se enajenaron por compra que hizo a la Real Hacienda Dª Jerónima Doria, mujer de D. Felipe de Espínola, Duque de Sesto y Capitán General que fue de la Caballería del Estado de Milán, en treinta millones de maravedíes que pagó en reales de plata doble, de contado.

El Permiso y Fábrica de jabón corresponde por Real Donación al Duque de Medinaceli, a quién le produce anualmente dos mil doscientos reales de vellón.

El oficio de Fiel Medidor y Mojonero Mayor corresponde al Conde de la Roca, (que) le produce en arrendamiento seiscientas cincuenta reales de vellón en enajenio con el de la Ciudad de Sevilla y su Reinado en doscientos mil escudos de diez reales de vellón.

Que las tierras cerradas que hay en el término de de esta Villa, son las que secuestró al Duque la Comisión de Baldíos, y se administran por cuenta de la Real Hacienda como manifestaron en su correspondiente artículo.

Y así mismo, las de los Propios conservados de la Villa y constarán de la relación que diere su administrador.

29.- Que de lo que expresa, sólo hay cuatro mesones: tres pertenecientes a eclesiásticos por bienes beneficiales que producen de renta dos mil novecientos cuatro reales de vellón anualmente; y el otro de Diego Calero cuyo arrendamiento se considera en mil reales.

Doce hornos de paja, todos pertenecientes a seglares y su rendimiento anual asciende a dos mil cuatrocientas setenta y cinco reales de vellón.

30.- Que hay un hospital para hombres enfermos de calenturas, al cuidado de unos Hermanos de la Congregación del Venerable Bernardino de Obregón, que se mantiene con las rentas que manifiesta en su registro y en lo que no alcanzan con las limosnas que adquiere.

31.- Que no hay nada de lo que expresar.

32.- Que de lo que comprende este artículo, hay distintos particulares de que presentan (…) con distinción de claves, personas y utilidad de cada una cuyo importe por mayor se expresa en la forma siguiente:

Un Corregidor, tres Ministros dr Justicia y el Pregonero, quienes anualmente utilizan doce mil cien reales de vellón.

Un Alguacil Mayor, un Depositario de Propios y dos Guardas del Campo del Concejo, cuyas utilidades anuales importan siete mil cien reales de vellón.

Un Juez del Concurso, un Administrador y cinco fieles de la Hacienda del Duque, cuyos sueldos y emolumentos importan ocho mil setecientos sesenta y tres reales de vellón.

Un Administrador y dos tercenistas de la Renta del Tabaco, cuyo sueldos anuales importan siete mil cuatrocientos reales de vellón.

El Administrador, Juez Conservador, Fiel, un Escribano y un Guarda de la Administración de Alcabalas, cuyos sueldos importan diez mil doscientos cuarenta y cinco reales de vellón.

Un Sochantre, un Sacristán Menor, un Organista, un Pertiguero y un Sacristán de Monjas, cuyos salarios y emolumentos ascienden anualmente a nueve mil trescientos cincuenta reales.

Dos Preceptores de Gramática, el uno eclesiástico, cuyo útil se regula en tres mil trescientos reales por mitad.

Dos Maestros de Primeras Letras a quienes se les considera dos mil doscientos reales.

Dos Abogados a quienes por los pocos negocios que ocurren en este pueblo, se les regulan mil trescientos setenta y cinco reales.

Dos Médicos con la utilidad anual de seis mil seiscientos reales.

Tres Cirujanos, con la de cuatro mil cuatrocientos reales.

Tres Boticarios, a quienes se les regulan seis mil seiscientos.

Tres Escribanos, el uno público y de cabildo, por lo que utiliza dos mil setecientas cincuenta reales, (…) mil seiscientos cincuenta reales que paga el propietario, y que también sirve la Escribanía de Alcabalas en la que se regula cien ducados; el otro público utiliza mil seiscientos cincuenta reales; y por la de Tutelas, dos mil doscientos; y otro utiliza dos mil ochocientos sesenta reales, los mil ciento como escribano público y los mil setecientos sesenta por la de millones que sirven ascendiendo las utilidades de los tres referidos a diez mil quinientos sesenta reales.

Un Arrendador del Derecho de Almotacén, a quien se le regula de utilidad quinientos cincuenta reales.

Otro de Fiel Maronero Mayor, a quien se le consideran setecientos treinta y dos reales de vellón.

Seis Procuradores de número, a quienes sólo se les regula seiscientos sesenta reales mediante que, por lo poco que hay que hacer, están destinados a otros ejercicios en los que les vá considerada la utilidad que ellos tienen.

Mayordomo de Fábrica de la Iglesia de esta Villa, que es eclesiástico y se le considera anualmente setecientos treinta reales de vellón.

Cinco Administradores de Hacienda y Patronato, el uno seglar, a quien se le regulan mil cien reales; y los cuatro restantes son eclesiásticos, cuyas utilidades importan dos mil trescientos noventa y ocho reales.

Un Notario Eclesiástico de la Vicaría, a quien se le consideran anualmente dos mil doscientos reales; y al Oficial de ella, que es seglar, mil cuatrocientas sesenta reales; y dos Oficiales de pluma que utilizan mil ochocientos veinticinco reales.

Tres Medidores de tierra, a quienes se les regula cuatro mil cuatrocientos reales.

Y hay tres de Granos y Aceite, mil seiscientos cincuenta reales.

Que hay una tienda de Mercader a la que se regula diecisiete mil reales.

Diez Tenderos de Especias, a quienes se les regula dieciocho mil ciento cincuenta reales de vellón.

Cinco Tenderos de Fruta Seca, a quienes se regula cuatro mil quinientos sesenta y dos y medio reales.

Un Pastelero con la utilidad anual de mil seiscientos cincuenta reales; y un Vendedor de cabritos con la de mil cien reales.

Un Traficante de pieles, con una tenería a quien se le regulan cinco mil reales y dos Traficantes en cebada que utilizan anualmente mil doscientos reales.

Un Abastecedor de Bacalao, a quien se le consideran mil trescientos reales, Otro de Aguardiente, con la utilidad de dos mil doscientos reales, y la misma se considera a otro que lo es de la Renta del Jabón.

Catorce Tahoneros con veintidós asientos de Tahona, cuya utilidad anual se considera en sesenta y cuatro mil doscientas cuarenta reales; y trece Horneros, con la de trece mil doscientos reales.

Tres Carreteros Cosarios con cinco carretas, a quienes se les consideran nueve mil ciento veinticinco reales.

Sesenta Arrieros, cuya utilidad anual asciende a doscientas cuarenta y nueve mil doscientos treinta reales; previniéndose que también hay tres eclesiásticos quienes tienen recuas para el tráfico de varios géneros y se les considera de utilidad dieciocho mil cuarenta reales de vellón al año.

Un Calesero, a quien se le considera sólo mil cien reales por los pocos viajes que hace.

Tres Mesoneros, a quienes se les regula anualmente trece mil noventa y seis reales de vellón.

Que hay veintinueve personas que tienen puesto de vino en sus casas, entre los cuales algunos cosecheros, y la utilidad de todos asciende a catorce mil setecientos reales; presumiéndose que seis mil seiscientos pertenecen a diez eclesiásticos, quienes hacen la venta por sus mozos.

Que hay dos Carniceros a quienes se consideran tres mil trescientos reales, y un Cortador de Bacalao a quien se le regulan mil cien reales.

Que hay seis Caleros, que utilzan seis mil seiscientos reales; Y dos Yeseros, dos mil doscientos reales.

33.- Que hay varias ocupaciones de artes mecánicas, de los que contiene la pregunta como consta en las listas que han presentado y el número de cada una con la utilidad que les puede resultar, trabajando mecánicamente de su oficio, se expresa en la forma siguiente:

Diez Barberos, a quienes se les regula dos reales y medio de ración; tres Sombrereros, cuyo jornal consiste en cinco reales al dia.

Veinte Carpinteros, diez maestros y los restantes, oficiales, y el jornal de los primeros se reguló en seis y medio reales, y en cinco y medio el de los segundos.

Nueve Albañiles, cuatro maestros y cinco oficiales, consistiendo el jornal de los primeros en cinco reales y en tres, el de los segundos.

Un Calderero, a quien se le regula de jornal siete reales.

Un Maestro Chocolatero, con el jornal diario de nueve reales.

Cuatro Herreros, dos maestros con el jornal de seis reales y dos oficiales con el de tres.

Tres Cerrajeros, uno maestro, a quien se le regula de jornal cuatro reales, y dos oficiales, a cada uno de los cuales se le considera tres reales.

Un oficial de Odriero, cuyo jornal consiste en tres reales.

Dos Canteros, a cada uno se le considera cuatro reales de vellón.

Dos Herradores, a quienes se les considera igual de jornal que a los antecedentes.

Y la misma regulación de cuatro reales se hace a veintinueve zapateros, once maestros y dieciocho oficiales, pues el útil de unos y otros es igual por mero trabajo.

Que hay un Albardonero a quien se le considera cinco reales del jornal, haciéndose igual consideración a dos Sastres que hay en el pueblo.

Dos Plateros, a cada uno de ellos se regula seis reales de vellón al dia; y uno es Miliciano de la Dotación de esta Villa.

Un Pintor a quien se le consideran cinco reales; y lo mismo a un Tejedor de jerga que hay en este pueblo.

34.- Que los artistas expresados en el artículo antecedente, hay algunos de ellos que además de su trabajo personal tienen utilidad en los materiales que compran para sus oficios y las que son con distinción de ellos se expresan en la forma siguiente:

Tres Sombrereros, a quienes se les regularon mil seiscientos cincuenta reales.

Dos Carpinteros, quienes utilizan en la venta de madera dos mil doscientos reales.

Un Calderero, quien se le regula mil cien reales.

Un Chocolatero, que en la venta de este género utiliza quinientos cincuenta reales.

Dos Herreros, con la utilidad de mil cien reales.

Dos Cerrajeros, con la de dos mil doscientos reales.

Un Odrero, con la de mil seiscientos cincuenta reales.

Dos Cantareros, con la de mil cien reales.

Dos Herradores, con la de mil cuatrocientos treinta reales.

Y seis Zapateros, con la de ocho mil ochocientos.

No habiendo otra cosa de lo que contiene la pregunta.

35.- Que hay hasta ochocientos Jornaleros cuyo jornal diario se regula en dos reales y medio; cuatro y medio el de los Aperadores (…)

36.- Que los pobres de solemnidad serán ciento cincuenta, a corta diferencia.

37.- Que no hay cosa alguna de lo que se pregunta.

38.- Que los Clérigos que hay en el pueblo son setenta y cinco; veintinueve presbíteros, cuatro ordenados; y los cuarenta y dos restantes, de menores.

39.- Que los Conventos son tres: uno de Franciscos Reformados, que vulgarmente se nombran Dieguinos, y en él (hay) hasta veinticuatro de comunidad. Otro de Mínimos de San Francisco de Paula, y hasta dieciocho religiosos. Y el último, de religiosas de Santo Domingo en que había hasta treinta.

40.- Que el Rey tiene en el pueblo el derecho de Almotacenazgo (7), que administra el Juzgado de incorporación, y consiste en ocho maravedíes diarios que paga el vecino por el peso para vender manantenimientos, o otros géneros, y doce maravedíes el forastero. Y también provee de romanas y medidas de por menor al mismo fin de que percibe algunos maravedíes el arrendador que lo es Domingo Lechuga, que en pago de costa, ochocientos reales al año.

Y así mismo, posee la Real Hacienda dos mil ochocientas noventa y seis fanegas de tierra, que las componen seis dehesas que en este término secuestró al Duque la Comisión de Baldíos, de la que es Juez Administrador D. Ignacio Antonio de Vera, vecino de Morón, por quien estan arrendadas a pasto y labor en diecinueve mil quinientos ochenta reales y tres cuartillos de vellón.

Que también pertenece a Su Majestad la quinta parte de los pastos de cuatro cortijos pertenecientes al Duque, cuyo arrendamiento asciende anualmente a tres mil cuatrocientos sesenta y nueve reales de vellón, todo lo que por menor consta de la relación del citado Administrador y testimonio de Juan Felipe de Avila, escribano de número de la Villa de Morón.

Y últimamente goza Su Magestad la Escribanía de Millones, que se secuestró por el Juez (…), quien la arrienda en cuatrocientos cuarenta reales anualmente para hacerse pago de lo que la Villa a quien pertenecía (…)

Todo es la verdad bajo de su juramento, son de edad de treinta hasta sesenta años: lo firmaron y dichos Señores señalaron de que
CERTIFICO,
Señalado: D. Gonzalo Thamariz Ferrer Mantilla: D. Melchor Lozano: D. Juan Ramírez de Medina: D. Francisco de Layna y Pernia: Pedro Galindo: Francisco López: Bartolomé González: Juan Gallego: D. Luis Jacobo Velázquez.
Corresponde con las Respuestas Generales y demás documentos de su comprobación.

Sevilla, doce de Diciembre de mil setecientos cincuenta y cinco.

Firman:

Manuel de Mendivil

(firma ilegible)

Elias García Coronado

Manuel Montero de la Concha

________________________________

.

(1) El señorío es una institución feudal española que pervive hasta el s. XIX. Es la donación hereditaria de tierras y vasallos, incluida la jurisdicción, dada por monarcas a nobles o clérigos como pago por servicios o recompensas. Arahal era señorio del Duque de Osuna, pero sin cobrar derechos.

(2) Las medidas que dicen utilizar en Arahal son a fanega que equivale a 5.813 metros y la aranzada a 4.472 metros.

(3) Alberjón, una especie de haba, legumbre poco cultivada actualmente en España.

(4) Las cantidades monetarias del documento se expresan en reales de vellón, junto con los maravedíes. El real español era una moneda de plata que empezó a circular en Castilla a partir del siglo XIV. El real de vellón, de valor inferior, se llamaba así por estar acuñado con una aleación de cobre y plata. 1 real de plata equivalía a 2,5 reales de vellón.

(5) En esta época se conocía como Fábrica la renta y fondo de las iglesias para repararlas y costear el culto. La Fábrica de la Iglesia en Arahal era pues la administración económica de la misma.

(6) Alcabala, palabra de origen árabe, es el impuesto primordial para la Hacienda de la Corona de Castilla. Aunque el diezmo era más importante, sólo lo percibía la Iglesia.

(7) Almotacenazgo procede de la palabra fiel del almotacén o almotacín, el encargado de la vigilancia del ajuste de pesos y medidas del mercado. Su oficina se llamaba almotacenazgo o fielato.

 .

.

Una respuesta to “RESPUESTAS de Arahal al Catastro de Ensenada (1751)”


  1. […] RESPUESTAS de Arahal al Catastro de Ensenada (1751) […]


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: