Sobre mi

De un olivo a otro

Cielo gris.
suelo rojo…
De un olivo a otro
vuela el tordo.

(En la tarde hay un sapo
de ceniza y de oro.)

Suelo gris.
Cielo rojo…

Quedó la luna enredada
en el olivar.

¡Quedó la luna olvidada!

Emilio Prados (1899-1962)

.

.

Jose Mª Jiménez

sobre-mi-copia

Arahal – Madrid
bibliotecprivada@gmail.com

Mi intención es dedicar esta página a una miscelánea de temas arahalenses: predominarán el apunte histórico, el artístico o el de las costumbres, siempre buscando los aspectos menos conocidos del pueblo. No tengo intención de profundizar en ninguno, pues no creo que sea el sitio adecuado, aunque adjunto enlaces y referencias bibliográficas suficientes para quien desee hacerlo. Existe la opción de los comentarios, que permite participar a quien quiera en este pequeño recorrido histórico-sentimental.

.

.

Utilizar este correo para contactar con la página, enviar noticias, textos o sugerencias:   elsobrino3@yahoo.es

Para escribir un comentario, pulsar el título de la entrada que querais comentar.


Anuncios

21 comentarios to “Sobre mi”


  1. Estimado D. José María Jiménez.

    Ha sido para mí una gran alegría el poder encontrar un sitio web como el suyo. Le felicito sinceramente y le manifiesto mi más profunda admiración. Bien sabrá usted que personas de tanta sensibilidad y pasión por el conocimiento no abundan, máxime si se trata de abordar de manera analítica y crítica nuestra verdadera identidad y evolución social a lo largo de los siglos.

    Déjeme decirle que los temas que usted trata son muy interesantes y recurrentes, estando repletos todos ellos de experiencias, análisis y observaciones sobre las que sería necesario detenernos a reflexionar. (Encuentro muy acertada la reflexión que realiza usted sobre el artículo “El” que integra el nombre de nuestro municipio. Sería interesante hablar largo y tendido sobre ello).

    A causa de mi juventud y por la ausencia de espacios divulgativos como el de usted, muchas de las cuestiones que publica sobre nuestra localidad me son desconocidas; no obstante, me siento muy identificado con sus planteamientos divulgativos de base -en este formato de publicación web no tendría sentido otro tipo de publicación- a pesar de que me dedique al análisis profundo y crítica científica de acontecmientos históricos. Tenga usted el convencimiento que los jóvenes que iniciamos ahora nuestros trabajos de investigación científicos, Tesis, publicaciones etc, nos hemos formado al amparo de todo a ese bagaje cultural e historiográfico acumulado (breve pero importante) desde hace décadas gracias a personas como D. Patricio Gutiérrez Bravo, D. Antonio Jiménez Pérez, D. Antonio Nieto, D. Rafael Martín Martín, D. José Francisco Gago Bohórquez etc, pese a sus luces y sus sombras, obviamente. El espíritu y la pasión por el conocimiento que mueve a personas como usted es el que dignifica mi profesión.

    Me tiene usted para lo que necesite.

    Un cordial saludo. Le deseo felices fiestas.
    Salud para usted y para los suyos.

    José María Martín.

  2. Alfonso Pereira Dominguez Says:

    Labor increible. Una maravilla

    • Alfonso Pereira Dominguez Says:

      Jose María te pido que te metas en la página wwwimaginando.blogspot.com

      Estoy intentando recuperar memorias pasadas de Arhal
      muchas gracias

  3. Juan Carlos Gago Bohórquez Says:

    Amigo Pepe: Aunque nos tratamos poco cuando “andabas” por nuestro pueblo,cuatro o cinco años son muchos para un niño o un adolescente, permíteme que, siguiendo el silogismo, te considere amigo, pues amigo fui y sigo siendo, aunque tampoco nos veamos mucho, de tu hermano Manolo y, también, de tu hermana Margarita por no mencionar a tu “primo” Alfonso que manejaba igual de bien la armónica y la radio de galena como el tiratacos -lo de tirachinas vino después- contra las tacillas de la luz y los dátiles de la palmera grande, la de la esuina de la calle la Laguna.
    Especial recuerdo guardo de tu hermano “el Capi”, cuando comandaba su ejército por los Cortinales de la Iglesia y desde su montaña del muelle de descarga de la fábrica de harina nos defendíamos, o atacábamos, a cuanto indio o vaquero osase atravesar el desfiladero. De mi Capitán pasó a mi Director mientras estuve de profesor en el Centro Nacional de Formación Profesional, FP para los amigos.Inolvidable también es para mí un, ya muy lejano, día de junio que muy de mañana, todavía no había salido el sol, salíamos de casa de D.Manuel Sánchez y varios niños y niñas de nueve y diez años -y, ahora, hay quienes vuelven a decir que la mezcla de alumnos y alumnas no es bueno- nos subimos al taxi del “Tío los Quesos”

  4. Juan Carlos Gago Bohórquez Says:

    Perdona, pero no sé a qué tecla le he dado para formar este pequeño lío. Está claro que esto de Internet no es nada fácil para quienes un día oímos las radios de galena.
    Como te iba diciendo en aquel vetusto taxi íbamos quienes, tras un largo y frío curso, que frío hacía entonces, de estudio en la vieja escuela de D. Manuel, nos dirigíamos a Osuna para examinarnos de Ingreso de Bachillerato. Una de aquellas alumnas era Margarita, tu hermana. No sé el miedo que pasaría ella pero el que yo pasé, casi no se me ha quitado todavía. Nada más llegar a Osuna subimos, y no era poco lo que había que subir, al Instituto que, como sabes, ocupaba el edificio de la antigua Universidad junto a la Colegiata y nos metieron, casi sin solución de continuidad, en lo que debió ser Aula Magna que, con sus cortinajes y sus grandes y tristes cuadros, era el lugar destinado a examinarnos. Presidiendo el salón un estrado en e que nos esperaba el tribunal compuesto por un cura que, revestido con toda su sacra indumentaria,la ¿teja? sobre la mesa, fumaba sin cesar aunque no menos que otro señor más joven que, con corbata negra y acento castellano, resultó ser el profesor de Formacón del Espíritu Nacional, ríanse de la Educación para la Ciudadanía. Completaba el tribunal otro señor mayor que, a pesar del bigotito del régimen -también mi padre lo tenía- ofrecía un aspecto más afable que los otros dos, quizás porque sólo era profesor y no formaba parte de la cuota ideológica.
    Pues bien aquel serio tribunal nos examinó, de forma oral y por escrito, de Lengua, Matemáticas, Geografía e Historia y Religión. Yo, a pesar del miedo, no lo hice mal, aunque escribí “ermita” con hache, cosa lógica si hermano, hermoso, hermandad también lo hacen.
    De sobras sé que me he pasado abusando de tu espacio, mas no he podido aguantar el comentario tras leer detenidamente tus páginas y ver el NODO de nuestro pueblo en el que, por cierto, al cuidado de una piara de cerdos, aparece un niño que debía ser el porquero y que se parece mucho al que describo en el documento adjunto y que en su día envié, aunque no lo hicieran, para su publicación a la revista El Unicornio que creo que conoces.
    Gracias por tu espacio y me alegro de haber dado con tu sitio.
    Un abrazo.

  5. Juan Carlos Gago Bohórquez Says:

    ¡¡¡Chassssss…!!! ¡¡¡Chassssss…!!!

    Como cada tarde, poco después de que los aguaores –el Sereno, Juanillo, el Pandero…- aparecieran, también por El Ruedo, con sus últimas pipas de agua y poco antes de que la negrura expulsara definitivamente al sol, el porquero restallaba su látigo al aire dos veces:
    ¡¡¡Chassssss…!!! ¡¡¡Chassssss…!!!! .

    La primera de ellas hacia la izquierda y la segunda hacia el frente.
    Nunca lo vi por la mañana temprano, cuando iba recogiendo los cerdos por las casas hasta conformar una piara de robustos, pero ágiles, cochinos domésticos que, día tras día, salían unas horas de su encierro en confortables cochineras para salir libres, aunque vigilados, –tampoco los cerdos eran libres del todo en aquella época- al campo a retozar y a hozar en los restos de las cosechas de trigo, de maíz, de garbanzos y todo lo comestible que encontrasen en su camino. Por el contrario, procuraba no perderme ni una tarde la majestuosa aparición del porquero por la carretera de Morón. Antes de llegar a la esquina de La Barbiana -puede que, entonces, fuera todavía Bar Central- ya se escuchaban a lo lejos los ¡¡..iaaah! ¡¡…iahhh!! del porquero y el restallido del látigo que cruzaba el aire con sus invisibles Z, pues, para mí, era el porquero El Zorro sin antifaz que, en lugar de marcar el pecho del malvado don Rafael con su firma escrita con tres rápidos tajos de su puntiagudo florete, cruzaba el aire dejando etéreas zetas escritas por su látigo de empleita con la rabiza de cáñamo. Tampoco se parecía mi héroe en su vestimenta al alter ego del noble don Diego de la Vega. Nada de ajustado traje negro, antifaz y pañuelo con amplio sombrero en la cabeza, llevaba el porquero, así le llamaban -a semejanza de El Zorro, pocos conocían su nombre- llevaba, como iba diciendo, alpargatas de cáñamo, pantaloncillo de tela gris, que unos días ajustaba a la cintura con una correa a la que sobraba por delante un buen trozo que delataba que alguna vez fue de su padre, o de alguien mucho más grueso, y otras veces se los sujetaba con un solo tirante cruzado en bandolera. Completaba su atuendo con una camisa que algún día fue blanca y que, ahora, con el paso del tiempo y las muchas sesiones en la refregadera, se había tornado en grisácea. Ligero de equipaje se acompañaba de una pequeña talega, también de color gris, en la que llevaba, supongo, su frugal comida y una botella de cristal, el plexiglás no había llegado todavía al pueblo, forrada con una funda de pleita de palma que colgaba del hombro con una tiranta del mismo material y que formaba parte de la misma funda. Decían que esa funda de palma bien mojada protegía del calor el agua del porquero. Lo que nunca supe era qué, o quién, protegía del calor al porquero.
    Tampoco el habitual trote cochinero de la piara se parecía en nada al veloz galope de Tornado que acudía como un rayo al silbido de El Zorro, pero cierto es que cuando, en el centro del cruce de la carretera de Morón con la de Sevilla, los bares, el porquero restallaba su látigo con arte y maestría, sabiéndose mirado por los parroquianos habituales de los bares de la zona, arreaba a sus pupilos con un sonoro silbido y el porcino tropel se dividía, a galope tendido, cada uno corriendo hacia su casa, aunque siempre bajo la atenta mirada de su guardián que vigilaba que ninguno de ellos se pasara de largo o se equivocase de hogar, cosa que yo nunca vi.
    En aquella época nunca me preocupé por tan prosaica cuestión, mas, ahora, me gustaría saber quién le pagaba y cuánto. Supongo que poco, pues no estaba la cosa como para exigir que se cumpliera el convenio. Tampoco en estos tiempos de vacas flacas para los que siempre presumieron de vacas gordas se les hace mucho caso a los convenios. Por otra parte no creo que nunca haya habido un sindicato de porqueros y similares.
    Un buen día, si darme cuenta, dejé de ver al porquero y su patulea, no sé si porque el porquero se hizo mayor y dejó el empleo o porque el que me hice mayor fui yo y dejó de interesarme a esa hora el alegre trote cochinero para interesarme por los alegres retozos de las niñas que, igual que el porquero y yo mismo, se iban haciendo mayores.
    Pero lo cierto es que durante un tiempo aquel humilde y casi infantil obrero fue mi ídolo, tanto como para decirle un día a mi madre:
    “¡Mamá, me estoy haciendo un látigo de tomiza para ser porquero…!”.

    La respuesta de mi madre quedará para siempre entre ella y yo. La cosa no era tan fácil de entender, pues unos días antes mi tía Lole había descubierto que su hijo, mi primo Fernando, llevaba una temporada sin ir al colegio y se dedicaba a sacar al campo a las vacas de Mariquita, la verdad es que las circunstancias se aliaron en mi contra para que otro de mis sueños tampoco se cumpliera.
    Algunas veces, en Feria o en Semana Santa, veo por la calle al que un día fue porquero. Sé que los malos tiempos lo llevaron lejos de aquí y que, lejos de los cochinos que sacaba todos los días, prosperó y, al menos, encontró un trabajo fijo con el que criar y educar a su familia. Lo que nunca sabré es si en alguna ocasión, en estos muchos años, no deseó ser alguna otra vez el capitán de tan fiel partida. Creo que algún día se lo preguntaré.
    Juan Carlos Gago

    • chari moreno antequera Says:

      me a gustado tanto tu recopilacion de todo ese tiempo que parecia dormido dentro de mi, que paso, a contarte lo que yo recuerdo de esa epoca que nos toco vivir,yo naci el la calle MADRE DE DIOS entonces 76 ahora no se que numero tendra, somos tres hermanas y un hermano que se dediaba e las tareas del campo ayudando a mi padre,aunque tambien nosotras la mujeres en tiempo de las cosechas teniamos que arrimar el hombro en fin todo quedaba en casa, las cosas no eran faciles.
      Me ha encantado tus recuerdos que yo me desgrano los cesos y no me acuerdo de ese porquero ni de la entrada de los cerdos en el pueblo, seria por que pasabamos mucho tiempo en el campo en una chosa, cosa que aciamos muchas veces pues se juntaba la aceituna con el trigo,el algodon con el maiz, no se si en ese orden pues esta lejos de mi memoria,
      con esto quiero decir que no tuve la oportunidad como ustedes de tener una buena formacion, pero en aquella epoca si algien tenia que estudiar lo hacia el homre las mujeres teniamos otros menesteres,aunque tambien ayudaramos a los hombres.
      YO con la pobre de dª antonia que apenas nos daba clases pues tenia a señorita hortencia que hacia de sustituta y solo hacia mandarnos a dormir asi que no puedo decir que este muy preparda.
      Pero creo que la vida es una buena escuela que se encarga de darte sabiduria si tu estas dispuesta a ir aprendiedo de los demas,
      Y o mis recuerdos de la niñez los tengo ubicados en las noches, cuando se juntaban las del colmado, las de bonilla, las de rojo, mis hemanas, la antoñita la cascabela, las de luis el talabatero,todas ellas mayores que yo, y bailaban sevillanas, a la comba, o se ponian a contarles cuentos de miedo que las mas pequeñas nos ibamos a la cama con un poco de miedo, que en mi caso no era tanto pues dormiamos emparejadas.
      eso es lo que me alcanza la memoria da cuando era chica, pero despues ya un poco en la epoca de comunion o por hay solo recuerdo que estabamos todo el dia jugando en el cine del pastor, en imbierno con el molino y los montones de orujo, y el verano con el cine,que por cierto nunca veia una pelicula entera pues cuando mi hermana carmelita terminaba de pelar la pava era el deusdedit elque se encargaba de entrar a buscarme y esa fue mi infancia,
      me a gustado mucho tener este ratito de recuerdos yo pienso que no solo tenemos que acordarnos de los buenos, pues los malos tambien no ayudan a dar buenos consejos a nuestros hijos y nietos, ahunque ellos no quieran escuchar, se les cuentan como historias pasadas y son nuestras batallitas…..

  6. Paqui Bueno Says:

    Enhorabuena por su página web. Soy nieta de Pedro Bueno, del bar que había en la esquina de la calle Corredera. La recopilación de fotos es una maravilla.
    Gracias por hacer pública esta labor.

  7. elsobrino Says:

    ESCRÍBAME AL CORREO elsobrino3@yahoo.es

    SALUDOS

  8. Juan José Blanco Says:

    Antes de nada darle la Enhorabuena por su página web, que la considero muy interesante por su contenido tan bien ilustrado y seleccionado.
    Soy de Arahal y cuando se está fuera siente uno la necesidad de conocer más cosas de allí, esta página me trae multitud de recuerdos, salí del pueblo a mediados del año 1968, para esa fecha ya había realizado todas las tareas del campo y como no quería eso para el futuro, decidí buscar otra forma de vida y no me puedo quejar, hasta la fecha me ha ido bien, aunque para ello me he perdido la relación diaria con mis padres y hermanas, un alto precio, bueno me estoy poniendo un poco nostálgico.
    Es curioso tengo las mimos recuerdos que Juan Carlos Gago Bohórquez, las pipas de agua, el porquero con esa piara de cerdos que para mi tenía una importancia grande el mantenerla unida y más aún la recogida y entrega de los cerdos.
    José María: Me gustaría saber si tienes algún parentesco con Don José María “el Sobrino” que vivió en la calle Menbrilla. Si lo considera oportuno puede contestarme al correo electrónico.
    Un cordial saludo.
    JJ. Blanco.

  9. effingo Says:

    Mi más sincera felicitación por su labor.

    Llegué hasta aquí por casualidad, como quien paseando por cualquier ciudad encuentra un atajo con nuevas e interesantes vistas, tratando de documentarme un poco sobre el verdeo en la zona.

    Muchas gracias.

  10. chari moreno antequera Says:

    algun dia os dare una poesia que escribir un año que ya hace tiempo,por aquel entonces estabamaos en barcelona.unos de tantos sitio que hemos estado
    (ver mi perfil) un saludo para mi pueblo.

  11. josé manuel lópez gamero Says:

    Sigo teniendo recuerdos de mi pueblo.Sigo teniendo más recuerdos debido a esta página. siento nostalgia al leer textos antiguos y fotos impresionantes por lo difícil que era en estas épocas hacer buenas fotos. A pesar de ir a visitaros cada año y faltar de allí hace aproximadamente treinta y tres años. agradezco tu empeño y espero sigas con la misma intensidad publicando estas páginas. nos haces aprender más a los que estamos fuera.

  12. JUAN JOSE Says:

    enhorabuena por su pagina, impresionante, he aprendido mas de mi pueblo en dos horas que en 48 años de vida que tengo, me llamo juan jose carmona y mi padre rogelio es el primero de los tres hombres que estan en el carro.

    gracias.

  13. Maria Jose Says:

    soy una enamorada de la historia sobre todo de la de mi pueblo me emociona ver esas fotos y leer esas historia,enhorabuena por su pagina.

  14. chicho Says:

    hola , soy chicho ,soy de constantina he visto la foto que pusiste de mi pueblo de la guerra civil y me gustaria saver si tienes mas , te dejo mi correo,chichosaltarin@hotmail.com
    estoy interesado en recabar informacion aunque sea la mas minima pista posible de como o quien realizo esas fotos y poder recuperar la maxima informacion sobre la memoria historica de constantina

  15. David Cortés Galán Says:

    Estimado D. José María Jiménez, para mí es un placer saludarle, ya que, soy seguidor habitual de su blog.
    Singular trabajo y tiempo el que usted dedica a nuestro pueblo, Arahal.
    Creo que por corto atrevimiento no me he dirigido a usted hasta ahora porque esperaba encontrar algo que fuese de interés, así que, le adjunto un archivo del escaneado (lo mejor que he podido con mi impresora) de un plano del año 1960 con la división en regiones agronómicas naturales de la provincia de Sevilla.
    Reciba mi mas afectuosa enhorabuena por su trabajo y gracias.


  16. me dirijo a los lectores de esta pagina,para pedir ,si tubierais fotos del parque municipal infantil,el de la barriada la paz.me encantaria recordar mi infancia.gracias

  17. javier ramos Says:

    hola buenas tardes. estoy realizando un trabajo de investigacion sobre sobre la base de morón donde puedo encontrar respuestas a preguntas como ¿ porque se construyo allí y no otro lugar? o ¿ porque se llama moron y no arahal? gracias un saludo

  18. javier ramos Says:

    hola buenas tardes. estoy realizando un trabajo de investigación sobre la base de Morón donde puedo encontrar respuestas a preguntas como ¿ porque se construyo allí y no otro lugar? o ¿ porque se llama Morón y no Arahal? gracias un saludo

  19. Bárbara García Says:

    He visto la página buscando datos sobre mi bisabuelo Francisco Parraga (español) que viajó a instalarse allí en Arahal en el año 1911 con sus 11 o 12 hijos entre los que se encontraba mi abuela Ana de 5 años. Pusu una panadería y tenía molinos propios. Si alguien tiene info agradezco me la


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: